-Bailaandoo, me paso el día bailaandoo
(o follando)- dije mientras bailaba meneando las caderas con Louis.
-Estás loca, me gusta.
Me pasé toda la noche bailando con
Louis, intercambiando unos cuantos besos para poner celoso a Zayn...
-¿Quieres un ponche?
-Claro- sonreí.
-Ahora mismo vengo.
Louis se fue y en menos de cinco
segundos vino por donde había venido sin ningún tipo de bebida.
-Louis, ¿Y el ponche?
No contestó, me agarró del brazo y
fuimos directos al baño de mujeres, que estaba mucho más limpio que
el de los hombres. Ya allí, metidos en un cubículo empezamos a
besarnos con fiereza.
-¿Louis, has bebido alcohol o qué?
-...
El seguía besándome con fuerza y yo
solo podía corresponderle, pero en un acto Louis se delató.
-¿Zayn?
Me aparté de él en el momento en el
que la puerta del cubículo se abrió, dejando ver al auténtico
Louis al otro lado de la puerta con cara de asombro.
-Zayn, con Jess. ¿Que coño acaba de
pasar aquí?
Entró en el pequeño recinto y cogió
a Zayn de la camisa.
-Responde cacho idiota, ¿Que cojones
has hecho?
-Solo he hecho lo que me parecía
conveniente, Jess es mía, ya te lo dije.
-Pero bien poco te importó el no
aceptar aquello.
-¿Aquello? ¿A que te refieres Louis?-
intervine por un momento.
-Sal de aquí Jess, esto no te va a
gustar.
Hice caso a lo que me dijo mi
acompañante y salí de allí, me reuní con Jane y mi hermana un
momento para comentarles lo sucedido pero no había ni rastro de
ellas.
En un momento dado, del calor que hacía
tenía la necesidad de respirar un poco de aire y me fui al exterior
sin decirle nada a nadie, ya en el patio me pareció escuchar unos
pasos detrás mío, seguramente sería Louis o Zayn.
Me di la vuelta con mucha galantería y
me arrepentí de no haber salido corriendo cuando lo vi. Un monstruo
grande, peludo y con ojos inyectados en sangre estaba detrás mío y
parecía que me iba a atacar de un momento a otro. Intenté dar
pequeños pasos hacía atrás, pero el miedo me paralizó y no pude
esquivar el golpe que me dio aquél ser en la cabeza, empecé a ver
borroso y poco a poco mis ojos comenzaron a cerrarse, presentí que
este era mi final. Lo ultimo que pude ver antes de que se cerraran
del todo fue que Louis atacó al animal y en unos segundos estaba a
mi lado.
-Jess despierta, despierta...
-Uaaah- bostecé- ¿Qué pasa? ¿Por
qué estáis todos junto a mí?.
Intenté incorporarme en la hamaca en
la cual estaba tumbada pero noté un dolor punzante y tuve que volver
a tumbarme.
-¿Qué es este vendaje de la cabeza?
¿Qué ha ocurrido? Me ha destrozado mi peelo, mi hermooso peeeloo-
sollocé.
Summer me acarició la mejilla y la
cogí de la mano lo más fuerte que pude, indicándola que estaba
bien.
-Chicos ahora vuelvo.
Louis se levantó y desapareció de
nuevo durante unos segundos y para cuando volvió trajo a una persona
con el, una persona que le gustaba a mi hermana.
La cabeza me daba vueltas y Summer no
dejaba de llorar.
-Vamos tonta, no llores más. Estoy
bien, ¿no lo ves?
-Ya lo sé, pero no me gusta verte
así... Tengo miedo.
“Mister Fitz” así lo llamaba yo,
coqueteó con mi hermana (o eso me pareció a mí) y yo miré hacia
otro lado, prefería al señorito Nialler como mi cuñado antes que a
ese latin lover que parecía sacado de telenovela. Solté unas
cuantas puyas y me concentré en mi pelo, necesitaría tiempo y
esfuerzo para dejarle otra vez como era antes, me enrabieté, era uno
de mis encantos y ahora estaba echo una chapuza.
Summer me soltó de la mano y la miré,
ella hizo una señal rara y Louis comenzó a hablar.
-Jess, la terrible experiencia de esta
noche me ha hecho darme cuenta de lo que te aprecio, y también se de
tu situación de la boda concertada. Me preguntaba si te gustaría
intentar casarte conmigo en su lugar...
Giré mi cabeza hacia donde el se
encontraba e intenté asimilar la bomba que acababa de echar.
-¿Intentar?- dije con un hilo de voz.
-No se realizaría la boda hasta el
final. Sólo lo justo para hacer que tus padres se echen atrás en la
otra.
Miré a Zayn durante una micro fracción
de segundo, el me miraba como si no le importara con lo cual accedí
a la petición de boda de su hermano.
Todos prorrumpieron en aplausos y volví
a fijarme en Zayn, el aplaudía con desgana, como si le molestara que
yo me fuera a casar con Louis, pero si en verdad yo le importaba ¿por
qué no hacía nada? La gente hablaba y yo solo escuchaba el zumbido
de las voces, mi cabeza estaba embotada y preferí cerrar los ojos
antes de que me desmayara ahí mismo.
-Muy bien entonces, chicos. Hagámoslo.
Yo lo retransmitiré vía conferencia a mis padres. Vamos a
prepararlo.
Me levanté como pude y Summer me
colocó la máscara para que mis padres no vieran mis heridas.
-Desearía que Jane estuviera aquí.
-Lo sé, yo también... Vamos a ponerte
guapa a ver si mientras viene.
-Yo siempre estoy guapa. Soy guapa-
recalqué.
-Lo se, eres mi hermana y eres
preciosa, pero no estás totalmente apunto... Ahora sí.
Liam apareció de pronto y dijo que
Jane estaba indispuesta, Louis le contó los planes de boda y el
zumbido volvió a mi cabeza, ahora lo comprendía, todo había sido
ideado por Summer para no tener que casarme con el estúpido de Nate,
sonreí en mis adentros.
-¡Liam, me caso! ¡Y Niall será mi
padrino!- soltó mi “futuro marido” a su otro hermano felizmente.
-¡¿Qué?!- exclamaron los hermanos a
la vez.
-Y Summer será mi madrina, aunque
lamento mucho que Jane se lo tenga que perder- agregué dándole un
abrazo a mi hermana- Se que has sido tú. Te lo agradezco-Y la abracé
más fuerte.
-Solo va a ser hasta que los padres de
mi rubia- recalcó el mí, mi prometido(?)- se comprometan a no
casarla con el hijo del senador.
-¿Y si no lo hacen?- preguntó Liam.
-Lo harán, tienen que hacerlo- miré
ferozmente a Liam y entré en la mansión.
Caminé por el recibidor a paso lento,
intentando recordar lo que me había ocurrido para haber acabado así,
cuando una voz me sacó de mis pensamientos.
-Jess no deberías andar sola por aquí.
Me cogió del brazo con suavidad y me
atrajo a el.
-Louis, necesito estar sola unos
momentos, tengo que pensar en todo el día de hoy, por favor.
-Está bien, todos te estaremos
esperando en el salón.
-Gracias- le di un pequeño beso en los
labios y continué mi marcha.
Recorrí la cocina, la biblioteca, la
sala de juegos... Todo eso sería mío si el plan que Summer había
ideado no daba resultado y la boda seguía adelante. Sabía que al
hombre de la “relación” no le importaría que esto sucediera,
pero yo, que solamente sentía atracción por él me importaba más
de lo que había dejado ver cuando acepté. Volví a la cocina y subí
por las escaleras traseras que conducían al piso superior, intentaba
llegar a la habitación de Zayn, en la que había ocurrido de todo,
pero al poco de poder conseguirlo me derrumbé y me deje deslizar por
la pared antes de comenzar a llorar cual magdalena en medio del
pasillo. En unos instantes una sombra apareció a mi lado y me
incorporó.
-No llores rubia, estás muy fea así.
Zayn me cogió del mentón e hizo que
le mirara a los ojos, antes de que me quitara las lagrimas con sus
suaves dedos.
-¿Por qué? ¿Por qué no te
opusiste?- solté sin pensármelo dos veces
El no contestó.
-Zayn de verdad, no te entiendo.
Primero me tratas como una mierda, luego me besas en la fiesta,
cuando me desperté me mirabas con indiferencia y ahora me vienes a
consolar. ¿Qué narices te pasa?
El siguió sin contestarme, solo me
miraba con una expresión que no pude identificar del todo.
¿Culpa?¿Arrepentimiento?
Me solté de su agarré y me di la
vuelta, no quería estar más tiempo con el y los demás me estaban
esperando. Bajé las escaleras lentamente donde mi hermana me
esperaba con un precioso vestido blanco y lo agarré para verlo
mejor. Era bonito, pero no estaba echo para mí.
-Es bonito, ¿donde me cambio?
Tras unos cuantos arreglos ya estaba
vestida, la verdad es que me quedaba como un guante, y Gina y Lucy me
habían ayudado con los complementos, una diadema de princesita, unos
collares bastante ostentosos y lujosos y unos zapatos de ¿cristal? Y
voilá, estaba lista para la acción.
-Jess estás espléndida- dijo Summer
mientras me abrazaba.
-No hacía falta tanto para una boda de
mentira...
-Si lo hace si le quieres demostrar a
papá y mamá que vas enserio.
Todas las chicas me dejaron un momento
a solas para que me concienciara de lo que iba a ocurrir y me senté
en la silla. Inspiré y espiré varias veces, el corazón me iba a
mil por hora.
Estaba a punto de salir por la puerta
cuando esta se abrió de pronto.
-Jessica no te puedes casar con él.
Zayn Van der Croeft había entrado a
escena.
-Lo voy a hacer, Zayn. Apártate por
favor.
-No Jess, no te voy a dejar.
-¿Quién te crees que eres? ¿Mi
padre?
Me eché a reír.
-No, no me creo tu padre, me creo tu
futuro marido, en esta ceremonia.
Dejé de reir, Zayn Van der Croeft, el
fucker master del instituto, ¿me acaba de decir semejante cosa?
-Zayn deja de decir tonterías, no te
pega nada.
-Lo digo de verdad, vamos Jess, yo te
puedo hacer más feliz que el, y lo sabes.
-Zayn, yo no quiero a alguien que me
haga feliz solo en la cama, yo quiero a alguien que me haga feliz
siempre, ahora si me disculpas tengo que celebrar mi boda.
Coloqué mi velo y Gina vino a por mí.
Miró con recelo a Zayn y me dirigió a donde iba a celebrarse mi
muerte. Antes de comenzar la ceremonia en el gran majestuoso salón
de los Van der Croeft eché un vistazo a la sala por donde había
salido, donde pude ver a un Zayn abatido por el rechazo que le
acababa de hacer, pero se lo merecía.
Mi hermana estaba con la cámara en
alto, grabando todo y al pasar por el arco del salón la música
comenzó a sonar, me tambaleé con los tacones, estaba nerviosa.
Louis estaba en el otro extremo del salón, con el esmoquin que había
usado para la fiesta de máscaras, sonriente, desbordando felicidad
por todos los poros de su piel.
Los demás de la familia estaban
repartidos por los sillones, expectantes por la ceremonia. Faltaba
medio metro para llegar donde estaba el cura y Louis cuando una voz
atronadora sonó por toda la casa.
-JESSICA MARIE SMITH, ¿COMO SE TE
OCURRE HACER SEMEJANTE COSA?, COMO NO NOS HAS ECHO PASAR SUFICIENTE
VERGUENZA ANTES AHORA TE ATREVES CON OTRA ESTUPIDEZ MÁS. ¿CUÁNDO
NARICES PIENSAS MADURAR? NIÑATA ESTÚPIDA.
Oh, mi madre ya estaba en la
conferencia...
-Rose Mary, seguramente todo esto tiene
una explicación, déjala hablar...
Mi padre estaba intentando salvarme el
cuello, pero antes de que pudiera intervenir habló Summer.
-Madre, padre, Jessica se va a casar
con Louis Van der Croeft porque está harta de que manejéis su vida,
ella quiere casarse con el porque le quiere. Su época con Nate
Archibald ya pasó, ahora le toca a este chico amante de las palomas
y zanahorias. Se quieren y aunque tu, madre, la cases con el hijo del
senador no va a cambiar.
-COMO NO, YA SALIÓ LA OTRA PARA
DEFENDERLA, DE VERDAD, SOLO ME DAIS DISGUSTOS VOSOTRAS DOS, ESTOY
HARTA YA, NO PUEDO MÁS, UN DÍA DE ESTOS ME IRÉ Y NO ME VOLVERÉIS A
VER EL PELO.
-Rose Mary cálmate cariño, ¿no te
acuerdas que eso mismo nos pasó a nosotros? ¿Intentas que a tu hija
no le ocurra lo mismo que a ti y a mi y sea infeliz para el resto de
su vida?
Mi madre se calmó, miró a mi padre y
seguidamente a nosotras.
-En vista de lo sucedido, os doy mi
bendición, adiós chicas.
Y la comunicación se terminó.


