domingo, 21 de septiembre de 2014

Jessica no te puedes casar con él.

Narra Jess:

-Bailaandoo, me paso el día bailaandoo (o follando)- dije mientras bailaba meneando las caderas con Louis.
-Estás loca, me gusta.
Me pasé toda la noche bailando con Louis, intercambiando unos cuantos besos para poner celoso a Zayn...
-¿Quieres un ponche?
-Claro- sonreí.
-Ahora mismo vengo.
Louis se fue y en menos de cinco segundos vino por donde había venido sin ningún tipo de bebida.
-Louis, ¿Y el ponche?
No contestó, me agarró del brazo y fuimos directos al baño de mujeres, que estaba mucho más limpio que el de los hombres. Ya allí, metidos en un cubículo empezamos a besarnos con fiereza.
-¿Louis, has bebido alcohol o qué?
-...
El seguía besándome con fuerza y yo solo podía corresponderle, pero en un acto Louis se delató.
-¿Zayn?
Me aparté de él en el momento en el que la puerta del cubículo se abrió, dejando ver al auténtico Louis al otro lado de la puerta con cara de asombro.
-Zayn, con Jess. ¿Que coño acaba de pasar aquí?
Entró en el pequeño recinto y cogió a Zayn de la camisa.
-Responde cacho idiota, ¿Que cojones has hecho?
-Solo he hecho lo que me parecía conveniente, Jess es mía, ya te lo dije.
-Pero bien poco te importó el no aceptar aquello.
-¿Aquello? ¿A que te refieres Louis?- intervine por un momento.
-Sal de aquí Jess, esto no te va a gustar.
Hice caso a lo que me dijo mi acompañante y salí de allí, me reuní con Jane y mi hermana un momento para comentarles lo sucedido pero no había ni rastro de ellas.

En un momento dado, del calor que hacía tenía la necesidad de respirar un poco de aire y me fui al exterior sin decirle nada a nadie, ya en el patio me pareció escuchar unos pasos detrás mío, seguramente sería Louis o Zayn.
Me di la vuelta con mucha galantería y me arrepentí de no haber salido corriendo cuando lo vi. Un monstruo grande, peludo y con ojos inyectados en sangre estaba detrás mío y parecía que me iba a atacar de un momento a otro. Intenté dar pequeños pasos hacía atrás, pero el miedo me paralizó y no pude esquivar el golpe que me dio aquél ser en la cabeza, empecé a ver borroso y poco a poco mis ojos comenzaron a cerrarse, presentí que este era mi final. Lo ultimo que pude ver antes de que se cerraran del todo fue que Louis atacó al animal y en unos segundos estaba a mi lado.

-Jess despierta, despierta...
-Uaaah- bostecé- ¿Qué pasa? ¿Por qué estáis todos junto a mí?.
Intenté incorporarme en la hamaca en la cual estaba tumbada pero noté un dolor punzante y tuve que volver a tumbarme.
-¿Qué es este vendaje de la cabeza? ¿Qué ha ocurrido? Me ha destrozado mi peelo, mi hermooso peeeloo- sollocé.
Summer me acarició la mejilla y la cogí de la mano lo más fuerte que pude, indicándola que estaba bien.
-Chicos ahora vuelvo.
Louis se levantó y desapareció de nuevo durante unos segundos y para cuando volvió trajo a una persona con el, una persona que le gustaba a mi hermana.

La cabeza me daba vueltas y Summer no dejaba de llorar.
-Vamos tonta, no llores más. Estoy bien, ¿no lo ves?
-Ya lo sé, pero no me gusta verte así... Tengo miedo.

“Mister Fitz” así lo llamaba yo, coqueteó con mi hermana (o eso me pareció a mí) y yo miré hacia otro lado, prefería al señorito Nialler como mi cuñado antes que a ese latin lover que parecía sacado de telenovela. Solté unas cuantas puyas y me concentré en mi pelo, necesitaría tiempo y esfuerzo para dejarle otra vez como era antes, me enrabieté, era uno de mis encantos y ahora estaba echo una chapuza.

Summer me soltó de la mano y la miré, ella hizo una señal rara y Louis comenzó a hablar.
-Jess, la terrible experiencia de esta noche me ha hecho darme cuenta de lo que te aprecio, y también se de tu situación de la boda concertada. Me preguntaba si te gustaría intentar casarte conmigo en su lugar...
Giré mi cabeza hacia donde el se encontraba e intenté asimilar la bomba que acababa de echar.
-¿Intentar?- dije con un hilo de voz.
-No se realizaría la boda hasta el final. Sólo lo justo para hacer que tus padres se echen atrás en la otra.
Miré a Zayn durante una micro fracción de segundo, el me miraba como si no le importara con lo cual accedí a la petición de boda de su hermano.
Todos prorrumpieron en aplausos y volví a fijarme en Zayn, el aplaudía con desgana, como si le molestara que yo me fuera a casar con Louis, pero si en verdad yo le importaba ¿por qué no hacía nada? La gente hablaba y yo solo escuchaba el zumbido de las voces, mi cabeza estaba embotada y preferí cerrar los ojos antes de que me desmayara ahí mismo.
-Muy bien entonces, chicos. Hagámoslo. Yo lo retransmitiré vía conferencia a mis padres. Vamos a prepararlo.

Me levanté como pude y Summer me colocó la máscara para que mis padres no vieran mis heridas.
-Desearía que Jane estuviera aquí.
-Lo sé, yo también... Vamos a ponerte guapa a ver si mientras viene.
-Yo siempre estoy guapa. Soy guapa- recalqué.
-Lo se, eres mi hermana y eres preciosa, pero no estás totalmente apunto... Ahora sí.
Liam apareció de pronto y dijo que Jane estaba indispuesta, Louis le contó los planes de boda y el zumbido volvió a mi cabeza, ahora lo comprendía, todo había sido ideado por Summer para no tener que casarme con el estúpido de Nate, sonreí en mis adentros.
-¡Liam, me caso! ¡Y Niall será mi padrino!- soltó mi “futuro marido” a su otro hermano felizmente.
-¡¿Qué?!- exclamaron los hermanos a la vez.
-Y Summer será mi madrina, aunque lamento mucho que Jane se lo tenga que perder- agregué dándole un abrazo a mi hermana- Se que has sido tú. Te lo agradezco-Y la abracé más fuerte.
-Solo va a ser hasta que los padres de mi rubia- recalcó el mí, mi prometido(?)- se comprometan a no casarla con el hijo del senador.
-¿Y si no lo hacen?- preguntó Liam.
-Lo harán, tienen que hacerlo- miré ferozmente a Liam y entré en la mansión.
Caminé por el recibidor a paso lento, intentando recordar lo que me había ocurrido para haber acabado así, cuando una voz me sacó de mis pensamientos.
-Jess no deberías andar sola por aquí.
Me cogió del brazo con suavidad y me atrajo a el.
-Louis, necesito estar sola unos momentos, tengo que pensar en todo el día de hoy, por favor.
-Está bien, todos te estaremos esperando en el salón.
-Gracias- le di un pequeño beso en los labios y continué mi marcha.
Recorrí la cocina, la biblioteca, la sala de juegos... Todo eso sería mío si el plan que Summer había ideado no daba resultado y la boda seguía adelante. Sabía que al hombre de la “relación” no le importaría que esto sucediera, pero yo, que solamente sentía atracción por él me importaba más de lo que había dejado ver cuando acepté. Volví a la cocina y subí por las escaleras traseras que conducían al piso superior, intentaba llegar a la habitación de Zayn, en la que había ocurrido de todo, pero al poco de poder conseguirlo me derrumbé y me deje deslizar por la pared antes de comenzar a llorar cual magdalena en medio del pasillo. En unos instantes una sombra apareció a mi lado y me incorporó.
-No llores rubia, estás muy fea así.
Zayn me cogió del mentón e hizo que le mirara a los ojos, antes de que me quitara las lagrimas con sus suaves dedos.
-¿Por qué? ¿Por qué no te opusiste?- solté sin pensármelo dos veces
El no contestó.
-Zayn de verdad, no te entiendo. Primero me tratas como una mierda, luego me besas en la fiesta, cuando me desperté me mirabas con indiferencia y ahora me vienes a consolar. ¿Qué narices te pasa?
El siguió sin contestarme, solo me miraba con una expresión que no pude identificar del todo. ¿Culpa?¿Arrepentimiento?
Me solté de su agarré y me di la vuelta, no quería estar más tiempo con el y los demás me estaban esperando. Bajé las escaleras lentamente donde mi hermana me esperaba con un precioso vestido blanco y lo agarré para verlo mejor. Era bonito, pero no estaba echo para mí.
-Es bonito, ¿donde me cambio?
Tras unos cuantos arreglos ya estaba vestida, la verdad es que me quedaba como un guante, y Gina y Lucy me habían ayudado con los complementos, una diadema de princesita, unos collares bastante ostentosos y lujosos y unos zapatos de ¿cristal? Y voilá, estaba lista para la acción.
-Jess estás espléndida- dijo Summer mientras me abrazaba.
-No hacía falta tanto para una boda de mentira...
-Si lo hace si le quieres demostrar a papá y mamá que vas enserio.
Todas las chicas me dejaron un momento a solas para que me concienciara de lo que iba a ocurrir y me senté en la silla. Inspiré y espiré varias veces, el corazón me iba a mil por hora.
Estaba a punto de salir por la puerta cuando esta se abrió de pronto.
-Jessica no te puedes casar con él.
Zayn Van der Croeft había entrado a escena.
-Lo voy a hacer, Zayn. Apártate por favor.
-No Jess, no te voy a dejar.
-¿Quién te crees que eres? ¿Mi padre?
Me eché a reír.
-No, no me creo tu padre, me creo tu futuro marido, en esta ceremonia.
Dejé de reir, Zayn Van der Croeft, el fucker master del instituto, ¿me acaba de decir semejante cosa?
-Zayn deja de decir tonterías, no te pega nada.
-Lo digo de verdad, vamos Jess, yo te puedo hacer más feliz que el, y lo sabes.
-Zayn, yo no quiero a alguien que me haga feliz solo en la cama, yo quiero a alguien que me haga feliz siempre, ahora si me disculpas tengo que celebrar mi boda.
Coloqué mi velo y Gina vino a por mí. Miró con recelo a Zayn y me dirigió a donde iba a celebrarse mi muerte. Antes de comenzar la ceremonia en el gran majestuoso salón de los Van der Croeft eché un vistazo a la sala por donde había salido, donde pude ver a un Zayn abatido por el rechazo que le acababa de hacer, pero se lo merecía.

Mi hermana estaba con la cámara en alto, grabando todo y al pasar por el arco del salón la música comenzó a sonar, me tambaleé con los tacones, estaba nerviosa. Louis estaba en el otro extremo del salón, con el esmoquin que había usado para la fiesta de máscaras, sonriente, desbordando felicidad por todos los poros de su piel.
Los demás de la familia estaban repartidos por los sillones, expectantes por la ceremonia. Faltaba medio metro para llegar donde estaba el cura y Louis cuando una voz atronadora sonó por toda la casa.
-JESSICA MARIE SMITH, ¿COMO SE TE OCURRE HACER SEMEJANTE COSA?, COMO NO NOS HAS ECHO PASAR SUFICIENTE VERGUENZA ANTES AHORA TE ATREVES CON OTRA ESTUPIDEZ MÁS. ¿CUÁNDO NARICES PIENSAS MADURAR? NIÑATA ESTÚPIDA.

Oh, mi madre ya estaba en la conferencia...
-Rose Mary, seguramente todo esto tiene una explicación, déjala hablar...
Mi padre estaba intentando salvarme el cuello, pero antes de que pudiera intervenir habló Summer.
-Madre, padre, Jessica se va a casar con Louis Van der Croeft porque está harta de que manejéis su vida, ella quiere casarse con el porque le quiere. Su época con Nate Archibald ya pasó, ahora le toca a este chico amante de las palomas y zanahorias. Se quieren y aunque tu, madre, la cases con el hijo del senador no va a cambiar.
-COMO NO, YA SALIÓ LA OTRA PARA DEFENDERLA, DE VERDAD, SOLO ME DAIS DISGUSTOS VOSOTRAS DOS, ESTOY HARTA YA, NO PUEDO MÁS, UN DÍA DE ESTOS ME IRÉ Y NO ME VOLVERÉIS A VER EL PELO.
-Rose Mary cálmate cariño, ¿no te acuerdas que eso mismo nos pasó a nosotros? ¿Intentas que a tu hija no le ocurra lo mismo que a ti y a mi y sea infeliz para el resto de su vida?

Mi madre se calmó, miró a mi padre y seguidamente a nosotras.
-En vista de lo sucedido, os doy mi bendición, adiós chicas.

Y la comunicación se terminó.

lunes, 6 de enero de 2014

Va Va… Boom! ¡Feliz fiesta de mierda!


Narrador 0:
Si una cosa tenía clara Niall en esos días es que no entendía a Summer. La última vez que habían estado juntos todo había sido perfecto, o casi, sobre todo de la mitad para delante de la fiesta en el hotel. Pero desde que ella se había tenido que ir deprisa y corriendo por el desvanecimiento de su hermana, no había tenido noticias de ella. De hecho, casi ni la había visto. ¿Tan liada estaba que ni podía responder sus mensajes sobre si quería ir con él al baile? Así parecía ser, o eso quería creer él, porque lo cierto es que era imposible que estuviera enfadada. Sólo podía tratarse de eso o de que se había estado riendo de él todo ese tiempo… Las dudas estaban empezando a hacer mella en su orgullo.
Una de esas tardes de espera había hablado sobre el tema con Zayn, que hasta hacía poco había sido uno de sus férreos competidores en el tema de fiesta y mujeres. La filosofía de vida de ambos era parecida, con la diferencia de que uno de ellos parecía haber cambiado, como su hermano había apuntado. Él no era de esa opinión y tan sólo pensaba que era un cúmulo de circunstancias. Sí, podía estar más apegado a Summer que él a Jess, pero porque ellos dos se habían molestado en entenderse el uno al otro y no sólo en tener sexo como locos. En ese instante, Niall recordó ciertos momentos en la fiesta anterior, se sonrojó un poco y reprimió una sonrisa. ¿Qué demonios le estaba pasando a esa chica? Pero lo cierto es que el bad boy tenía razón cuando decía que su tiempo se agotaba y que no podía hacer nada más. No le hacía gracia, pero la única alternativa a ir sólo parecía encontrarse en pedírselo a Lucy. De sobra sabía que a Summer no le iba a gustar un pelo y que esa decisión podía acarrearle más problemas, pero ella tampoco se estaba comportando bien ni le daba explicaciones de ningún tipo, así que en su opinión tenía todo el derecho a hacerlo, y lo hizo. Lucy aceptó sin pensárselo, pero Niall supo que muy probablemente era porque había sido el único en atreverse a hacerlo y a ella no le quedaba otra opción. Lucy era preciosa y su cuerpo podría provocar a cualquiera, pero tenía un carácter muy fuerte, al igual que sus puños, por lo que solía intimidar a los hombres con facilidad, quitándole todo atractivo para ellos. Niall, sin embargo, no era tan débil o impresionable como un mortal, y el físico de ella siempre había cumplido sus exigencias, por lo que desde que la conoció se había mostrado decidido a recibirla con los brazos abiertos en cualquier momento de la noche, pero ella nunca había acudido. La forma de vida que varios de sus hermanos compartían y en la que intentaban disfrutar al máximo cada momento le había llevado a sustituirla fácilmente por cualquier otra en sus numerosas fiestas y orgías, pero ella siempre había permanecido ahí como una espina. Por otra parte, sus registros de conversaciones eran escasos, y es que además de tener la lengua demasiado afilada, parecía disponer de un solo tema de conversación: Harry. Esa era la complicada relación con su pareja de baile y no tenía ni idea de qué podría pasar esa noche.
Una vez en la limusina, Niall apartó la vista de Lucy, que se había sentado entre él y Hazza e iba deslumbrante, y se puso a imaginar qué le esperaría aquella noche, empezando desde ese momento. En teoría, todos iban a recoger a las tres reinas del instituto, que compartían piso, pero lo cierto es que una de ellas no se encontraba emparejada con nadie de dentro, y esa era Summer. No había necesidad, pues, de que fuera con ellos, y lo cierto es que Niall no tenía ni idea de quién sería su pareja ni de si iría a la fiesta siquiera. Era todo un misterio, como ella, y por fin se preguntó si habría merecido la pena dejar, al menos de momento, esa actitud de vivalavirgen por la cual era conocido y hasta famoso. Entonces la recordó, y no tuvo dudas de que sí.
En ese momento se abrió la puerta de la limusina. Habían llegado a su primera parada y el chófer invitaba educadamente a las hermosas jóvenes a unirse a los que estaban dentro. Como Niall había supuesto, un par de ellas aceptaron su consejo y entraron, Jane y Jess, para sentarse al lado de sus acompañantes esa noche. Niall las miró. Realmente estaban fabulosas, totalmente dignas de cualquier fiesta picante que él organizara, pero no eran a quien él esperaba y volvió a su apatía. Cuando el coche volvió a arrancar, llegó a la súbita conclusión de que cada vez se parecía más a Hazza. Se pasaba la vida así, entre fastidiado y melancólico por culpa del amor, y se horrorizó. Él no iba de ese palo y no quería acabar de esa manera. Tomó la decisión de que esa noche todo cambiaría, hacia la dirección que fuera, porque lo que tenía claro era que no iba a seguir así. Unos minutos después, el lujoso vehículo llegó finalmente al instituto y paró. Tras bajar elegantemente, el grupo entero se dirigió hacia el gimnasio, que era donde se celebraba el evento. Mientras Niall se aseguraba con una mano de que llevaba el antifaz bien puesto, notó cómo alguien le agarraba del brazo. Miró hacia abajo y vio a Lucy, que no quitaba ojo a Harry, y volvió la vista al frente sin sentir nada.
La fabulosa decoración de la sala de deportes estaba formada en gran parte por espejos, y la escasa iluminación, junto con las máscaras, invitaba a jugar a lo desconocido. Animados por la música (en ese momento sonaba Va Va Voom, de Nicki Minaj), decidieron romper el hielo uniéndose al resto en la pista de baile. Mientras Niall echaba un vistazo a las demás parejas, Lucy, sin decir nada, le cogió una de sus manos, se la puso en la cadera, apoyó la suya en el hombro del chico y entrelazó la que le quedaba con la de él. Acto seguido y sin avisar comenzó a bailar, obligándole a seguirla. Mientras la miraba con el ceño ligeramente fruncido, Niall pensó que estaba claro que la chica sabía lo que quería, hasta el punto de no contar con los demás, y aunque él podía no ser un mortal, eso tampoco le parecía sexy. Un poco después, un par de compañeros se unieron al grupo hablando en una lengua extranjera.
-¡Hey! ¡Me alegro de veros! -Hola, señoritas.
Se trataba de una chica con un vestido rojo parecido al de Jane y Jess, pero con una máscara menos ostentosa y práctica, y su acompañante, alto y de facciones que cualquier mujer podía considerar hermosas según dejaba ver su antifaz. Niall, que sabía algo de español, pudo comprobar que se expresaban en ese idioma. El hombre en ese momento sonreía ampliamente a la chica, la cual parecía satisfecha consigo misma por alguna razón. Jess y Jane, que habían sido las receptoras del saludo, respondieron mejor de lo que se podía haber esperado:
-¡Pensé que no te vería el pelo! -Estáis maravillosos. Dais envidia.
Entonces los dos nuevos, a quien Niall no lograba identificar, se echaron a reír y volvieron a ponerse a bailar con energías renovadas, cada vez alejándose más del grupo. Niall supuso que eran amigos hispanos de las chicas, y eso le recordó a Summer. ¿Dónde estaría ella…? Volvió a recorrer con la vista a los demás asistentes desde su posición y le pareció inútil. También se fijó en Gina, que no había vuelto a retomar el baile, sino que seguía mirando a la pareja extranjera, a la que apenas se veía ya, con duda en los ojos. No lo entendió, y decidió ir a por una bebida y despejar la mente. Tras comunicárselo a Lucy, que hinchó un carrillo en señal de desaprobación, se dirigió a la mesa donde se encontraba el ponche y se sirvió un vaso. De repente, sintió cómo alguien le cogía de la mano y echaba a andar. Cuando se giró para mirar, adivinó que se trataba de su pareja de esa noche, que parecía dirigirse hacia los baños de las chicas. Él avanzó, sin poner demasiada resistencia, porque lo cierto es que no tenía ni idea de lo que pensaba hacer y en cualquier caso resultaría inútil contra ella. Cuando entraron, cayó en la cuenta de que podría tratarse de algo desagradable. Se quitó la máscara.
-¿Te encuentras mal? ¿Necesitas algo?-preguntó Niall empezando a preocuparse.
Ella, que seguía dada la vuelta, le soltó la mano, se quitó la suya y se giró rápidamente para encararle.
-Te necesito a ti.
Y en una fracción de segundo le pasó los brazos por detrás del cuello, lo atrajo hacia sí y le besó con fuerza. En ese momento la puerta de entrada al baño se volvió a abrir y una muchacha enmascarada se paró en seco, debido al espectáculo que estaba presenciando. No muchos podrían haberla reconocido, pero algo la delató.
-La madre que me…
La voz de Summer hizo eco en los azulejos, al igual que el portazo que siguió a su apresurada ida. Para entonces Niall se había deshecho del abrazo por sorpresa de Lucy e intentaba asimilar lo que apenas había ocurrido en un abrir y cerrar de ojos.
-¡¿Qué demonios has hecho?! ¡¿Por qué?! ¡Y precisamente me ha tenido que ver ella!
Estaba horrorizado y confundido, pero la pequeña Cullen tenía cara de enfado y le miraba fijamente.
-Qué has hecho tú. Te necesito porque quiero que Harry sepa que nos hemos liado y así se ponga celoso. Venga, siempre has ido detrás de mí. Este es tu momento de gloria.-se explicó mientras comenzó a quitarse el vestido.
A Niall eso le pareció algo increíble y le fue imposible aguantarse.
-¡¿Pero quién te crees que eres?! ¡¿Piensas que porque eres mona puedes usarme a tu antojo?! Eres una cría egoísta que sólo se preocupa por sí misma y piensa que los demás hacemos igual. Pues entérate, niñata, ni el mundo en el que vives es real ni mereces que Harry se digne a mirarte siquiera. En la vida te voy a ayudar a tus ridículos planes y si quería algo contigo ya se acabó.
Ella, sorprendida, subió la mano con intención de abofetearle, pero él ya había echado a andar, decidido a encontrar a Summer y explicarle lo ocurrido. Tras unos segundos avanzando deprisa por el pasillo, llegó a la sala principal, y la perdió la pista. Examinó rápidamente a las chicas que estaban más cerca. Sólo sabía que su vestido era rojo, por lo que había podido apreciar, pero por desgracia parecía que unas cuantas alumnas habían decidido escoger ese color para la ocasión. Se fijó en que una de ellas, la hispana, se encontraba en ese momento abrazando a su pareja, a un lado de la pista. En ese momento y como una sombra, Lucy le sobrepasó, se detuvo unos metros más adelante, inspeccionó con ansia a izquierda y derecha y se fue con paso firme a hablar con ellos. 
-¿Qué dem…? ¿Ella también les conoce?-exclamó Niall sin poder evitarlo, aunque se encontraba solo y nadie pudo escucharle.
Entonces vio cómo de repente, tras intercambiar unas cuantas frases con la otra muchacha, Lucy se la tiró al cuello dispuesta a matarla. Como por un acto reflejo, Niall echó a correr hacia allí, cogió a Lucy abrazándola desde detrás y tiró. Ella apenas se movió un ápice y tampoco dejó de asfixiar a su súbita rival, de la que a su vez intentaba separarla su acompañante, con espanto en el rostro. Quedaba poco tiempo y Niall tuvo que usar la solución de emergencia, que era hacer cosquillas a Lucy. Eso provocó que su fuerza flaqueara lo suficiente para que por fin, tras un gran tirón, pudieran quitar a una de encima de la otra. Mientras la víctima intentaba recobrar la respiración y se tocaba el cuello, fuertemente marcado por los dedos de la joven Cullen, Niall pudo ver cómo sus ojos celestes parecían los de alguien a punto de echar a llorar. ¿Tanto daño le había hecho…? Todavía inmovilizando a Lucy, se disculpó con ellos y se la llevó a rastras de allí.
-¡¿Pero qué crees que haces?! ¡¿Estás loca?! ¡Has estado a punto de mandarla al otro barrio! ¡Tu padre se enterará de esto!
Niall fue consciente de lo seriamente arrepentido que estaba de haber hecho caso del consejo de Zayn y pensó que preferiría haber ido con cualquiera, o incluso quedarse en casa, antes que hacer de niñera de esa loca y aguantar el suplicio que le estaba haciendo pasar. Sabía que no era justo, pero concluyó que realmente su hermano y mejor amigo se merecía un puñetazo en la cara.
-¡Tú no lo entiendes! ¿No te has dado cuenta de que tiene al mejor tío de toda la fiesta? ¡Con él seguro que habría conseguido poner celoso a Harry! ¡Y era la muchacha que me atacó! ¡La reconocí por su voz! ¡No iba a quedarme en absoluto de brazos cruzados! -¡¿Qué?! ¡¿La que te atacó?! ¡¿Era…?!
A la velocidad de la luz, Niall se dio la vuelta hacia donde habían estado un momento antes, pero allí ya no quedaba nadie. ¡Maldición! Cuando empezaba a comprender del todo lo que acababa de hacer Lucy, una voz resonó en los altavoces.
-Damas y caballeros, prepárense para conocer los ganadores del concurso de baile de la noche y, por lo tanto, rey y reina de la fiesta.
En ese momento las escasas luces de la sala se apagaron, y un par de focos comenzaron a iluminar a las parejas que se encontraban en ese instante en la pista de baile. Tras unos segundos de fingida vacilación, se pararon de repente sobre una de ellas que estaba precisamente en el centro, y los demás asistentes prorrumpieron en aplausos. Sin dejar de iluminarles, el resto de las luces volvieron un poco a la normalidad y la gente se hizo atrás para dejar espacio a los afortunados, para después empezar a cantar:
-¡Que se la quiten! ¡Que se la quiten!
Niall y Lucy se unieron a Gina, ahora sola mirándolo todo desde lo alto de la sala.
-Es tradición que los reyes se quiten las máscaras para que todos podamos ver quiénes son.-comentó Lucy mientras cogía sitio, que claramente se había informado por si resultaba ella elegida con su querido Harry.
Y tal y como había dicho, después de que un par de figuras anónimas les pusieran sus coronas, la pareja del centro comenzó a quitarse las máscaras, revelando a todos su identidad. Tras los murmullos de excitación iniciales, se hizo de repente un silencio generalizado debido a la impresión. En ese instante Niall no pudo evitar abrir la boca del asombro, a la vez que se confirmaban las sospechas que no había querido reconocer. Sabía quién era ella, por supuesto que sí. Era Summer, la mujer que había estado esquivándole todo ese tiempo, aunque no se veía del todo como una reina. Tenía todavía marcas en el cuello, sus ojos seguían siendo celestes, como apenas un momento atrás, y su sonrisa parecía acompañar esa sensación de estar a punto de echarse a llorar en cualquier momento. A Niall se le encogió el corazón, por verla así y además con aquel tío, que en esos instantes la miraba con adoración y que era desconocido para él.
-¡Mi hombre!-soltó Gina en ese momento, para después entrecerrar los ojos y añadir en un susurro.-Semental, mi querido Watson.
Niall iba a procesar esa información, pero sin apartar la vista de Summer observó cómo esta cogía el móvil por sorpresa y echaba rápidamente una mirada asustada a su pareja. En ese momento, una lágrima comenzó a resbalarle por la cara. Niall se sintió congelado por el más absoluto desconcierto e impotencia. ¿Qué estaba pasando ahí…? Su iphone, al igual que el de Lucy y Gina, recibieron un mensaje en ese momento. Mientras lo desbloqueaba, vio cómo Summer agarraba a su acompañante de la mano y huían corriendo del baile, para asombro del resto. Al instante, pudo entender el motivo de todo ello, y en cuestión de segundos los tres los imitaban y salían de los terrenos del instituto a toda pastilla hacia la mansión Van der Croeft.
Niall decidió conducir aquel coche que acababan de forzar en los aparcamientos. El don de Lucy a veces servía para algo además de para obligarte a hacer cosas. Se había sentido mejor en su vida anímicamente hablando, pero la actividad le permitiría concentrarse en otra cosa mientras iban en busca de Louis y Jess. Sin embargo, con Gina de copiloto pronto quedó claro que eso sería del todo imposible.
-¡Summer fue con mi hombre! ¡Por eso no me lo quiso decir!-reventó al poco de arrancar, golpeando con los puños en sus felinas piernas-¡No me lo puedo creer, si es un profesor! -Los profesores también pueden ir a los bailes. ¿No te has cruzado con personas que parecían sospechosamente ser cuarentones o cincuentones? -¡No lo sé! ¡No me he pasado la noche mirando a la gente!
“Pues yo sí”, pensó amargamente Niall mientras doblaba una curva, pero no dijo nada.
-De todas formas ahora te lo volverás a encontrar en casa seguramente.-comentó el muchacho, y el corazón le dio una punzada. -Me gustaría hacerlo mío, pero no creo que le parezca el momento. Lo que no puedo entender es cómo ha conseguido que vaya con ella ni qué sentido tiene.-confesó Gina pensativa.- ¡Él debería haber ido conmigo y Summer contigo! ¡Eso es! ¡Todo es culpa tuya por no haberla asaltado en el instituto y habérselo pedido! -¡¿Queeeeé?! -Sí, y tampoco sirve para enrollarte con él ni colabora cuando lo necesitas.-agregó Lucy, que hasta ese momento no había abierto el pico por sus diferencias con Gina.
Niall se quedó pasmado. Podían acusarle de muchas cosas, pero de esas desde luego que no, y el dolor que sentía acumulado se transformó en enfado; uno monumental e irracional.
-O calláis ya de decir esas estupideces u os juro por Dios que tiro este coche por el puente abajo.
Y se sorprendió de decirlo más en serio de lo que cualquier ser sano lo haría. Ya estaba. Ya pocas cosas le importaban. Ese día habían conseguido terminar de destrozarle completamente. Deseaba con todas sus fuerzas no haberse levantado esa mañana o que todo se tratara de un sueño, una pesadilla sin duda. Las dos compañeras de viaje se callaron en el acto, estupefactas por lo que acababan de presenciar, tan poco propio de él. Nadie diría que aquel joven solía ser siempre todo alegría y desenfreno.
-Niall, por favor, quita el pie del acelerador.-le pidió Gina con un atisbo de temor cuando no pudo mantener más su silencio, pues la velocidad que estaban alcanzando comenzaba a ser bastante peligrosa y él no paraba de hacer fuerza sobre el pedal.
Crazy Niall accedió, pero no dejó de mirar a la carretera con esa cara de furia que intimidaba. En un santiamén llegaron, y las dos chicas se apresuraron a subir corriendo las escaleras mientras él cerraba el coche. “Eso, huid. Las mujeres parece que sólo saben hacer daño.” pensó, pero en ese momento recordó a Summer llorosa y su corazón volvió a encogerse de pena, arrepentido ahora por lo que acababa de pasársele por la cabeza. ¿Llevaba así desde que Lucy había estado a punto de ahogarla, o desde un poco antes cuando les había visto juntos? Al salir del baño la había visto abrazada a ese tipo, pero no sabía si sería debido al dolor de verle con Lucy o por… cariño a aquel hombre que parecía arrebatar el corazón de todas las mujeres. Se dio la vuelta para dirigirse a la mansión, encarándose a la imponente fachada de entrada. Zayn solía decir que la vida era como una montaña rusa, pero a él más bien le parecía ahora la casa del terror. No quería por nada del mundo entrar dentro. Odiaba la idea de estar allí con ella mientras estuviera a su lado. Ese día había sido una tortura y ver eso sólo conseguiría arrastrarle a un pozo sin fondo. Pero no podía quedarse allí; no tendría sentido para nadie más que para él. Así que cogió aire y dispuesto a morir una vez más, esta vez mentalmente, puso un pie dentro. Ni en el recibidor ni en el salón había nadie, pero Niall pudo apreciar cómo las luces del jardín alumbraban a un grupo de gente. Echó a andar hacia allí, sintiéndose como un zombie, y al acercarse más vio cómo su hermano Louis se percataba de su presencia y se dirigía hacia él para hablarle. Su semblante era más de preocupación que de dolor.
-Tío, un hombre lobo la atacó. Por suerte llegué a tiempo para evitar que la matara, pero aun así se hizo una herida seria en la cabeza. La traje aquí y la curamos y ahora está bien y consciente, aunque algo débil.
Niall se alegró de corazón y sonrió, pero su hermano se dio cuenta de que no se encontraba bien.
-¿Qué te pasa? Oh… Bueno, están los dos aquí con Jess, pero no te preocupes demasiado. Quiero decir que…, no sé, no dan sensación de una pareja normal. -¿A qué te refieres con eso? -A que la forma de comportarse no es la de dos personas que se quieren. Al menos no de ese modo. Está claro que se aprecian por el modo en que se miran, pero yo no veo amor. Más bien amistad, respeto, comprensión… Piensa que ella está mal y él la está apoyando, cogiéndole de la mano… Pero les falta apego, no sé si me explico. -Creo que sí, gracias. -Y si no, observa cómo le miran Gina, Lucy y básicamente cualquier otra y verás que es diferente. -Lo haré.
Niall se sintió un poco más aliviado, pero no quiso confiarse, y tras un saludo de bros con su bro, acompañó a Lou al centro del jardín. Allí tendida sobre una hamaca estaba Jess, con un vendaje en su rubia cabeza y algo más somnolienta de lo normal, mientras que el corro de espectadores lo formaban: Alex, la rubia que había dado calabazas a Zayn, Gina, Lucy y el propio Zayn, que miraba sin importarle mucho a la que había compartido cama con él tantas veces. Mientras, a un lado estaba Louis y al otro Summer, que en ese momento le rozaba la cara de Jess con un dedo a la vez que sonreía, todavía con lágrimas a flor de piel. Su profesor estaba de pie, detrás de ella, con las manos en sus hombros. El corazón de Niall se volvió a encoger al ver el espectáculo. En ese momento los ojos de Summer, al igual que los de los demás, se elevaron para mirar al recién llegado y se encontraron con los de él. Nunca se los había visto más bonitos. ¿Las lágrimas se los volvían más verdes? Después de tantos días por fin le miraba a la cara, aunque tuviera que ser en esas circunstancias. Ella volvió a prestar atención a su hermana y Niall se dio cuenta de que todavía llevaba los dedos de Lucy en rojo por todo su cuello. ¿Qué fuerza había usado aquella muchacha tan bestia…? Seguidamente se fijó en la agresora. Con Gina a su lado, por lo visto, no se atrevía a actuar. Cuando las miró a los ojos y siguió la dirección de sus miradas, pudo ver lo que Louis decía. Tenía razón. Al igual que en la forma de hacerlo aquel tío a Summer. La adoraba, pero sabía comportarse correctamente y mantener las distancias apropiadas. ¿Por qué le había elegido a él? ¿Por qué jugó con Niall? Jess cortó sus pensamientos.
-Vamos, tonta, no llores más. Estoy bien, ¿no lo ves? -Ya lo sé, pero no me gusta verte así… Tengo miedo.
En ese momento “Mister Instituto” le apretó suavemente los hombros y Niall sintió que la bilis le subía por la garganta.
-No te preocupes, pequeña. -Gracias.- contestó Summer mientras subía la cabeza para mirarle, agradecida.
¿Por qué demonios hablaban en español? ¿Acaso se pensaban que eran más listos que los demás? Él también sabía y les entendía perfectamente. Apretó los puños. El cabreo volvía. Jess se había quedado mirando a la parejita y después se había fijado en Álex.
-Más vale que te pongas las pilas o estos dos se quedarán con los papeles principales. -Todavía queda tiempo. No cantes victoria. -Así se habla, Álex.-le animó su profesor.
Niall vio cómo este sonreía un poco y miraba hacia otro lado; se notaba que a él tampoco le terminaba de caer bien. También sintió que las cosas empezaban a tener sentido, pero entonces Summer cogió su móvil y miró atentamente a Louis, y esa especie de señal secreta le hizo hablar.
-Jess, la terrible experiencia de esta noche me ha hecho darme cuenta de lo que te aprecio, y también sé de tu situación de la boda concertada. Me preguntaba si te gustaría intentar casarte conmigo en su lugar…
Jess se giró para mirarle fijamente.
-¿Intentar? -No se realizaría la boda hasta el final. Sólo lo justo para hacer que tus padres se echen atrás en la otra.
Jess lo sopesó unos momentos y finalmente aceptó. Siempre seguía sus impulsos y no tenía nada que perder. La sorpresa del resto de los presentes dio paso a los aplausos, que Zayn siguió a desgana. Niall se dio cuenta de que Summer, sin embargo, no parecía muy sorprendida, aunque sí extremadamente contenta. ¿Por qué sería?
-¿Lo decís en serio? No apruebo los chantajes a los padres, pero este parece un caso justificado, y si mi alumna estrella está de acuerdo, creo que yo podría oficiarlo. -¡Por supuesto que sí!
Una sonrisa de oreja a oreja había aparecido en la cara de Summer mientras le miraba.
-¡Y yo tengo mi cámara a punto para inmortalizar los mejores momentos!-comentó excitada Roberta.
Y de repente todo encajó. Lo que acababa de pasar no podía ser casualidad. Que la impopular de Roberta estuviera ahí con la gente guapa, que Lou hubiera soltado la bomba después de esa señal y que alguien capaz de oficiarlo estuviera presente. Todo tenía que estar meticulosamente planeado. Por Summer. Eso era a lo que se había estado dedicando esos días en los que le había evitado. Por el rabillo del ojo, Niall comprobó que Gina había llegado a la misma conclusión. De repente, Summer se levantó y cogió su móvil.
-Muy bien entonces, chicos. Hagámoslo. Yo lo retransmitiré vía conferencia a mis padres. Vamos a prepararlo.
Todos ayudaron a mover las cosas de sitio mientras gritaban emocionados por la boda, Jess se levantó y Summer le colocó sobre la frente la máscara que había llevado hacía unas horas para taparle las vendas.
-Desearía que Jane estuviera aquí. -Lo sé, yo también… Vamos a ponerte guapa a ver si mientras viene. -Yo siempre estoy guapa. Soy guapa. -Lo sé. Eres mi hermana y eres preciosa, pero no estás totalmente a punto… Ahora sí.
Niall estuvo de acuerdo. Las tres muchachas eran espectaculares y entendió por qué estaban pasando estas cosas entre ellos, aunque fueran mortales. En ese momento apareció Liam a paso ligero, que al parecer había escuchado la conversación y los gritos mientras se acercaba.
-De hecho, Jane acaba de volver, pero no se encuentra demasiado bien y está arriba. Pero no os preocupéis, no hay peligro… ¿Qué demonios está pasando aquí? -¡Liam, me caso! ¡Y Niall será mi padrino!-soltó Louis feliz de la vida. -¡¿Qué?!-exclamaron los dos hermanos implicados a la vez. -Y Summer será mi madrina, aunque lamento mucho que Jane se lo tenga que perder.-agregó Jess dando un abrazo a su hermana, para después terminar en un susurro.-Sé que has sido tú. Te lo agradezco. -Sólo va a ser hasta que los padres de ella se comprometan a no casarla con el hijo del senador.-aclaró el muchacho amante de las zanahorias. -¿Y si no lo hacen?-preguntó Liam, siempre sensato.
En ese momento Summer observó al hermano caballeroso con mirada inteligente, como era ella en opinión de Niall. Lo suficientemente inteligente, de hecho, para montar todo eso ella sola y para manipular a las piezas que necesitaba. A él le había dejado de lado, pero al oficiante se había ocupado de tenerle bien atado. ¿Casualidad? ¿Acaso había intentado evitar que sufriera el tiempo posible? Sí, probablemente. Y al darse cuenta de ello su afecto por ella creció, porque lo había pasado mal esos días, pero haberla visto con ese hombre de continuo hubiera sido mucho peor. Había demostrado ser una chica interesante y que merecía la pena. Y todo ese dolor, rabia y sopesar acumulados durante varios días, se curaron como por arte de magia.

martes, 24 de septiembre de 2013

Vampiros y hombres lobos.


Narra Jane:
Jess estaba deprimida como nunca y la comprendía enteramente. Casarse con alguien por obligación no era algo que se desease mucho que digamos.
Estuve tan absorta tratando de levantarle el ánimo que se me olvidó por completo los problemas de hombres que tenía.
¿O él era muy rápido o yo era muy lenta? Sacudí la cabeza y me pasé el resto del día junto a Jess y a Summer en el salón. Puse una peli romántica que solo ayudó a que Jess quisiese devolver de lo empalagosa que era y se fue a dormir a su enorme habitación.
Yo me quedé en la cocina tomándome una taza de chocolate caliente mientras miraba a Summer pensar detenidamente. Algo estaría tramando. No tardé mucho en encerrarme también en mi habitación.
Mi padre y mi madre estaban muy cabreados por mi salida de tono con los Van der Croeft pero de verdad ese chico me crispaba. No era justo que fuese tan guapo y misterioso,no era justo que su indiferencia me gustase,y no era justo que yo de estúpida imaginase tener sexo con él.Yo no hacía esas cosas.
Me dormí,resignada por todos los problemas que habían surgido en nuestras vidas justo coincidiendo con la llegada de los Van der Croeft.
A la mañana siguiente Alex me sacó de la cama en brazos porque me tocaba irme con él en la moto y me resistí todo lo que pude.
-¿Por qué estás tan amable hoy,señorito?-le pregunté abrochando los botones de mi abrigo de piel blanco y negro de Prada mientras subía a la moto-.¿Quieres comprarme?
-¿Yo?Jane...soy tu hermano,tu protector,tu...
-Vas a llevar a Stacy al baile de máscaras del que habló Summer antes,¿no?
-Eh...bueno,sí-parecía incómodo-.Pero si quieres no la llevo,puedo entender que la odies,pero está en un mal momento con su familia.
-No pasa nada,Alex.Paso de ella.
Alex suspiró,aliviado.Se subió a la moto y arrancó.Me agarré con fuerza a él y sentí más frío de lo normal.Era mediados de octubre y se notaba el otoño en Nueva York.Todo estaba marrón...pero perfecto.
-¿Tienes idea de quién te lo pedirá?-me preguntó cuando llegamos.
-No,este año me puedo esperar cualquier cosa-mi mirada se desvió sin querer hacia los Van der Croeft en sus coches geniales.
Alex siguió mi mirada.
-Uno de ellos,¿verdad?
No contesté.Lo cierto es que quería que fuese Harry el que me lo pidiese para poder rechazarlo y quedar como la diosa que era.Pero él no me miró ni una vez.Ni siquiera cuando estuvimos en clase de Lengua.Me puso de mala leche el niño.
Vale,yo le había mandado a la mierda cuando él se disculpó pero ya veía cuanto le importaba yo.
Tenía al memo de Jace al lado,intentando pedirme ir con él al baile porque yo era preciosa y habría luna llena y blablabla.La loca de Roberta había explandido por ahí la noticia del baile en menos de un minuto.Así que estuve explicando que después de su desliz en el coche podía ir a masturbarse a otro lado.
-De toda esa charla,Jane-me llamó la profesora.La gente se calló-,asumo que ya has acabado.
Todos me miraron.Harry me miró por encima del hombro y su hermano Liam también.
-De todo lo que se queja-dije yo-,asumo que está soltera.
Mi profe de Lengua se puso roja de la ira y me habría echado de clase de no ser porque mi padre era una de las personas más importantes allí.
-Disculpe,es que no me enteré de lo que ha mandado.
-Póngase en un grupo de tres,por favor,para realizar el comentario de texto.Y después quédese cinco minutos.
-Vale.
Me levanté para sentarme con Jace y otra chica que tenía bastante cerca.
-Siéntese con Liam y Harry Van der Croeft.Trabajará mejor.
Suspiré y me senté junto a ellos.Liam y Harry me observaron sacar el cuaderno y coger el bolígrafo negro para comenzar a escribir.
-¿Qué estáis mirando?
Harry sonrió y me pasó el comentario.Yo lo observé detenidamente.Conocía el poema: John Keats,"Oda a una urna griega".
-¿Sabes hacerlo?-me preguntó Liam.
En serio,que pasara de atender no significaba que era estúpida.Otra cosa es que no estudiaba.
-Claro que sé.Lo haré sola.
Harry rió por lo bajo.No le miré para no distraerme y me puse a tratar de recordar cómo se hacía aquello.
Tras unos minutos las palabras me salieron solas y acabé.Liam y Harry ya habían terminado hacía mil años.
La profe corrigió muy rápido nuestros comentarios y me miró detenidamente.
-Jane,¿por qué te comportas así si luego se te da genial esta asignatura?
-¿Puede decirme qué me ha puesto?
-Un siete y medio.
-Vaya...al final resulta que eres guapa y lista-susurró Harry.
Liam le dio un codazo.
Yo le ignoré.La profe les dijo que habían sacado un diez a los dos.Malditos empollones.
El timbre sonó y yo no pensaba quedarme los cinco minutos esos ni de coña.Mientras recogía mis cosas sentí que alguien estaba a mi lado,esperándome.
Alcé los ojos sin levantar la cabeza y comprobé que Liam Van der Croeft me tendía mi boli negro.
-Gracias-le dije.
-De nada,Jane-sonrió enseñando sus perfectos dientes.
Me fijé en que llevaba una camiseta blanca ajustada bajo una chaqueta de cuero negro que le quedaba como un guante.Su pelo rubio oscuro medio rizado me pareció de repente demasiado atractivo.¿Cuándo dejarían de ser sexys los Van der Croeft?
-No sabía que se te daba tan bien la Lengua.
Le miré fijamente.Parecía el más normal de los cinco,el más maduro.
-No te pienses mal-Liam malinterpretó mi silencio-,me refería a la asignatura.
Me reí sin querer.¿De verdad pensó que me había pensado mal?
-Tranquilo,lo entendí a la primera.Y...no se me da tan bien,es que es fácil.
Liam me dejó pasar delante de él para dirigirnos al pasillo.
-No lo creo,la profesora es muy exigente y tú lo has hecho muy bien para no estudiar mucho.
-Gracias-sonreí levemente.
Caminamos un minuto en silencio,pero no era incómodo.Liam era muy agradable.
-Oye...¿conoces mucho a mi padre?-le pregunté de pronto.
-No,no realmente-Liam metió las manos en sus pantalones negros-.Solo sé que mi padre y él se llevan muy bien y tienen un negocio importante juntos.Ya sabes,beneficio mutuo.
Asentí.
-Entiendo.
-¿Tú conoces a Richard?-me di cuenta de que no le llamaba papá.
-Sí,le conocí y creo que metí la pata-me mordí el labio.
Liam rió suavemente.
-No lo hiciste,antes de irse de nuevo dijo que eras una chica encantadora con mucho carácter.
-Lo lamento igual,pero estaba enfadada con...
-¿Con?
-Nadie importante.
Liam esperó un momento antes de volver a hablar.
-Hey,Jane-Liam se detuvo.
-¿Sí?
-Oíste lo del baile del viernes,¿verdad?
Asentí,mirándole.Liam me miró también.
-Me preguntaba si vendrías conmigo.
No me esperaba que él me preguntase aquello cuando nunca habíamos cruzado ni una palabra.No pensaba rechazarlo,Liam era aparte de guapo muy agradable.Y nada incómodo como me había esperado yo.
-Claro-le sonreí-.Iré contigo.
-Genial-él me devolvió la sonrisa y mi corazón dio un vuelvo.Le violaba allí mismo-.Nos vemos luego.
Liam me dio un rápido beso en la mejilla y yo me despedí de él,flipando.
Harry pasó delante de mi junto a Gina de la mano y mi felicidad se esfumó como el humo.Argh.¿Qué me pasa?Vamos Jane,tú no eres así.No,no y no.
A la hora de la comida me puse a hablar con Alex mientras Jess se deprimía y Summer desaparecía con Zayn.Luego el moreno volvió y Louis se acercó a hablar con Jess,animándola y pidiéndole ir al baile.Tras esto,Louis habló con una alterada Summer.¿Qué tramaban esos dos?
Después del instituto me puse a buscar unos diseños que había dibujado hace mucho sobre un baile de máscaras.Los llevé a mi diseñadora personal y le exigí que los tuviera listos para el viernes por la mañana.
Y después de eso pude relajarme con las chicas,escogiendo las joyas y las máscaras que llevaríamos.
El gran día llegó y a deciir verdad íbamos increíblemente perfectas.Nuestros vestidos rojos sangre con diamantes auténticos brillababan con luz propia.Eran muy parecidos,pero nuestras máscaras nos difierenciaban la una de la otra,pero eso,claro está,no lo sabrían los demás.
Al ver a Liam,Louis y al misterioso acompañante de Summer pensé que sería una grandísima noche.
Liam estaba guapísimo con un esmoquin negro y una máscara plateada que le cubría solo una parte de la cara hasta la mejilla.Estaba claro que todos sabrían que iría con Liam Van der Croeft a la fiesta.
Cuando llegamos al baile todo me pareció surrealista e increíble.La mano de Liam descansaba sobre la mía y reconocí a Harry,con una máscara negra que le tapaba los ojos y llegaba hasta tu nariz,dejándola al descubierto.Iba junto a Gina,reconocía esos andares de tigresa.Llevaba un vestido azul marino con una máscara beige con piedras brillantes.
Los ojos verdes de Harry me miraron detenidamente de pies a cabeza y con contradicción. Yo decidí apartar mis ojos de él o acabaría por destrozar la noche.
Liam estaba guapísimo y era el chico más caballeroso que había visto en mi vida.
Las máscaras de Zayn y Louis se me parecieron un poco y la de Niall era tan irresistible como él. Summer,Jess y yo bailamos con nuestras respectivas parejas el primer baile.
Todo parecía de otra época,el gimnasio se había transformando en un salón lleno de espejos y sombras,brillos y música.Todo estaba oscuro menos por los focos de luces que se proyectaban a veces.
Harry cruzó su mirada con la mía mientras bailábamos y besó a Gina como ya lo había hecho mucho antes.
Cuando la música cambió,Liam,que me había estado miando fijamente todo el baile me sacó de la pista y me llevó a un lugar más apartado.
-¿Estás bien?-me preguntó.
-Claro,estoy bien-miré su boca un segundo.Era perfecta.Dios,aquellos cinco hermanos habían venido para llevarme al infierno-.Estamos bien.
-¿Sabes,Jane?
-Dime.
-De verdad eres hermosa-me acarició la mejilla con las yemas de los dedos-.Pensé que trayéndote al baile contentaría a mi padre pero ahora veo que eres diferente de como pensé que eras.
Le sonreí.Tenía que hacerlo.
-Ahora entiendo menos a mi hermano...porqué es tan grosero con contigo.
-No hables de Harry ahora,Liam.Estoy contigo en el baile,¿recuerdas?
Él sonrió también.
Quise besarlo en ese momento,pero esperaba a que él lo hiciera.
-Estoy esperando a que me dejes sin palabras, pero no me digas cosas bonitas,bésame.
Liam vaciló un momento,se acercó poco a poco.Cuando sentí su respiración cerca mío le miré.Liam tenía sus ojos clavados en mis labios y tras detenerse un segundo me besó suavmente.Fue un beso que me produjo una descarga eléctrica y me hizo devolvérselo con más pasión.
Nos separamos,respirando entrecortadamente.
-Espera-le dije-.Eso fue increíble.
-Lo sé.
-Pero...
-No importa,Jane.Solo fue un beso,aunque fue diferente,se quedará en solo un beso.
Le sonreí de nuevo.Liam cada vez me caía mejor.
Alguien nos interrumpió.
-Harry-dijo Liam alzando las cejas.
-Disculpa,Liam,pero en este baile hay que cambiar de pareja-me miró.
Yo le miré,en silencio.
-¿Quieres bailar?-me preguntó Harry.
-Claro, ¿me sacas a bailar?-le pregunté a Liam soriéndole maliciosamente.
Liam sonrió ampliamente y palmeó al hombro de Harry.
-Lo siento,hermano.Luego te la dejo,ahora es mía.
Harry apretó los dientes y me miró con los ojos entrecerrados.Yo volví con Liam a la pista.
Me pregunté dónde estaría Jess y Summer.Era raro todo.
Liam me dio una vuelta de peli y aterricé en brazos de Harry.
"You know I'll take you to another world",decía la canción que sonaba ahora por toda el gimnasio.Miré a Liam,bailaba con Gina y me miraba en plan "en un minuto te salvo".
Volví a mirar a Harry.Él me acercó más a él.
-¿Vuelves a tener miedo de mí?
-No-desvié la mirada.
-Me disculpé,Jane-dijo él.Miró a Liam-.Aunque no perdiste el tiempo besando a Liam.
-¿Acaso estás celoso?
-No son celos, es una respuesta emocional, compleja y perturbadora que surge cuando percibo una amenaza hacia algo que considero como mío.
Le miré de nuevo.
-Yo no soy tuya.
Harry acercó su rostro al mío.
-Deberías tener cuidado con quién besas,Jane Williams-susurró.
-¿Yo?A quién beses es quien debería tenerlo.
-¿Por qué si puedo saberlo?
-Porque debería preocuparse por saber en quién vas a pensar cuando la beses. Harry pareció sorprenderse un momento.Yo me aparté de él y volví junto a Liam.
-Nos vamos a nuestra casa a seguir allí con la fiesta,¿vendrás?-me preguntó Liam.
Asentí,feliz de que me hubiese pedido él ir al baile.
Pasadas como dos horas de baile y risas con la gente decidimos marcharnos a la mansión Van der Croeft.
Yo estaba cansadísima así que casi todos nos quitamos las máscaras al llegar.Había perdido a Jess y a Summer en algún lugar y Zayn no hacía más que preguntar por mi amiga mientras ligaba por ahí.
-Vi a un hombre gritando en la playa: "Ayuda, tiburón, ayuda". Me eché unas risas porque sabía que el tiburón no iba a ayudarle-dijo uno que iba a mi clase cuyo padre había ganado la lotería.
Todos se rieron.Yo y unos cuantos más nos encontrábamos en una de las interminables habitaciones de la mansión,donde solo hablábamos.La verdadera fiesta estaba abajo.
-Juguemos a la botella-sugirió Stacy,que estaba encima del regazo de Alex.Mi hermano se estaba durmiendo pero despertó al oír eso-.Lo pasaremos bien.Todos tendréis premio.
La gente estuvo de acuerdo.A mí no me apetecía mucho pero vi cómo Harry aceptaba y Liam le secundaba,así que me apunté.Gina no estaba allí por lo tanto si Harry besaba a otra sería menos incómodo.
A Liam le sonó el móvil.
-¿Qué?¿En serio?Joder-hablaba muy deprisa y bajito-.Está bien,Louis.Tráela aquí de inmediato.No se moverá nadie de aquí...Jane tampoco.
Alex cogió la botella de cerveza que se estaba bebiendo un chico y la acostó en el suelo.Con un movimiento rápido la hizo girar.
La boca de la botella señaló a Alex.Volvió a girarla.Ahora señaló a Roberta.
Todos se partieron de risa y yo me compadecí de mi hermano así que le dejé mi máscara a Roberta para que el sufrimiento fuese menos doloroso.
Roberta se emocionó tanto que Alex tuvo que separarla de los hombros.
Stacy giró la botella entonces.Le tocó a una chica de teatro con Liam.
Su beso fue tan rápido que ni me enteré.
Ahora fue Liam el que la giró.Harry salió primero.Y el destino,muy astuto,me hizo salir a mí después.
Nos miramos.
-Dijiste premio para todos-dijo Harry mirando a Stacy-,no premio para ella y castigo para mí.
Todos callaron y miraron a Harry y a mí simultáneamente.
Le miré primero con odio y después con rabia.Me levanté y salí de allí antes de matarlo en serio.
Bajé las escaleras muy rápido.No iba a quedarme allí,y mi casa estaba muy cerca.
Salí al exterior y maldecí porque se me había olvidado mi capa dentro.
Caminé deprisa por el bosque para llegar a la carretera.
Y como si fuese un flashback volví a sentirme perseguida por aquella cosa.Pero esta vez comencé a correr con antelación,sabiendo dónde estaba la carretera.La luna llena brillaba sobre mi cabeza y el frío me congelaba los huesos.
Escuché el rugido de un animal a mis espaldas tan real que tuve que girar la cabeza.Me congelé.Era un lobo.
Bueno,algo parecido a un lobo pero mucho,mucho más grande.Tan grande como un coche.
Mis pies se quedaron quietos y mis manos temblaron de miedo.Esperé a la muerte.Porque iba a morir.
El animal se preparaba para saltar encima de mí,con los dientes llenos de babas.
Eso no era algo normal.Era algo mayor que eso,algo que nadie sabía que existía.
El lobo se agazapó más y saltó hacia mí.
Aquella cosa calló sobre mí y sus mandíbulas trataron de cerrarse en torno a mi cuello pero yo movía la cabeza todo lo que podía.Su garras sujetaban mis brazos y se hundieron en mi piel.
Grité de dolor mientras las lágrimas inundaban mis ojos.No sé cómo pero podía oler mi sangre,sabía que se estaba derramando por el suelo.Deseé que me matara rápido porque no quería sufrir más aquello.
Una sombra ágil se situó de pronto a mis espaldas,delante del extraño lobo negro.Podía distinguir esos rizos en cualquier parte.
Harry tenía los puños cerrados con mucha fuerza y miraba al animal con desprecio y superioridad.
-¡No!-grité.
Y con un movimiento tan rápido que mi ojo apenas pudo captar golpeó al animal con tanta fuerza,alejándolo de mí.El lobo lo miró,enfurecido.
Harry le sostuvo la mirada un momento.Después me miró a mí y sus ojos parecieron conmocionarse.
-Lo siento,Jane...esto es culpa mía-susurró.
Negué con la cabeza.
-Vete.
Yo seguí negándome.Harry le había dado un golpe sobrehumano al lobo,pero estaba tan traumatizada que no pensé en eso.
-Debes...irte-agachó la cabeza.
Y para lo siguiente que vi no estaba preparada.Simplemente no lo estaba.
Los colmillos de Harry descendieron hacia abajo y sus ojos se tornaron más verdes aún.Sus pómulos se vieron marcados por venas azules y finas y los párpados y ojeras se le pusieron de un tono grisáceo.
-No quiero que veas esto,por favor-me suplicó él,volviéndose hacia el animal.
Yo reaccioné y corrí todo lo que pude.Huyendo de todo lo que había visto.Huyendo de todo.
No era terror lo que sentía.Era algo más fuerte.Quería huir,pero también quería volver.
Alguien me detuvo por los hombros cuando tropecé con él.
-Jane-Liam me sujetó con fuerza-.¿Dónde está Harry?
-Ayúdale,Liam-sollocé yo enterrando mi cara en su hombro-.Lo van a matar.
-Ssh,tranquila.Jane.Jane,escúchame.
Hice un esfuerzo por hacerlo.
-¿Cuántos eran?
Supe que se refería al animal.
-Uno.Negro.Casi tan grande como mi coche.
-Vale,tranquilízate.Harry estará bien.Shh...confía en mí-susurró Liam sentándose conmigo en el suelo y abrazándome-.Estará bien.
Escuché sonidos de golpes,de gruñidos antinaturales,caídas.
Liam me tapó los oídos.
-Vámonos de aquí.
-No...Ve a ayudarle,Liam.¿Por qué nadie le ayuda?
-Jane,estás asustada,no puedo dejarte sola.Harry es fuerte.
-Harry...Harry es un vampiro.
Liam se quedó quieto y me miró.Ambos nos quedamos en silencio.Minutos más tarde,todo quedó en silencio.
Mi corazón no volvió a palpitar hasta que la sombra de Harry no se proyectó contra los árboles.
-¿Estás bien?-le preuntó Liam,alzándome en brazos.
La ropa de Harry estaba un poco rota,pero seguía casi impecable.
-He estado mejor.Me rompí una costilla pero ya está bien...
Liam me dejó en el suelo,a su lado.
-Jane,mírame-me exigió.
-No quiero que lo hagáis otra vez.
Liam abrió mucho los ojos.
-No quiero despertarme mañana pensando que estoy loca y que esto lo soñé.
-Debes hacerlo,Liam-dijo Harry.
Liam me miró a los ojos,como tratando de encontrar algo.Finalmente apartó la vista de mí.
-¿Qué haces?
-No estoy seguro de hacerlo-susurró Liam.
-Debes hacerlo.Son las normas.Aún no puede saber esto.Aún no.
-¿Saber qué?-pregunté yo-.¿Que sois vampiros y acabáis de matar a un hombre lobo?Felicidades,ya lo sé.
Ellos se miraron.
-¿Kenny también murió?Dios,no puedo creerlo...
Liam cogió mi mano.Yo me deshice de su agarre y me di la vuelta para marcharme.
-Espera-me detuvo Harry-.No puedes volver sola.
-¿Acaso no eres tú más peligroso que la cosa esa?
Harry me miró como si le doliera lo que le decía.
-Ya perdí a alguien una vez,no dejaré que vuelva a pasar.
Cogió mi mano y tiró de mí bruscamente.
-¡Ah!¡Au!
Harry se volvió hacia mí y me cogió en brazos debido a mis profundas heridas.
Me llevó de vuelta a la mansion junto a Liam.Este fue directo al jardín,donde había muchisima gente.No me enteré de lo que pasaba pero escuchaba "boda,boda,boda" por todas partes.¿Boda?Raro.
Harry me subió a su habitación y me dejó en la cama.Miró mis heridas fijamente.
-Espera...espera un momento-se metió en el baño tras mirar la sangre.
Salió unos minutos después.Con su perfecta cara de siempre.
-Nunca me perdonaré esto-susurró vendándome los brazos-.Me alejaré de ti.
-Me salvaste la vida.
-Por mi culpa te han hecho esto...por mí te fuiste.
Callé.Tenía razón.Tal vez era mejor alejarme de él...y más ahora que sabía que era...¿Un vampiro?