Narra Jane:
Mierda. Mierda. Mierda.
¿Quién se creía ese que era? Argh. Odio a los chicos como él. ¿Cómo se atrevía a venir a nuestra casa a hablarme de ese modo? Ni que fuera mi padre.
Después de que Harry-el-sucio se fuera y me dejara con ganas de salir detrás de él y pegarle un puntapié subió a los pocos segundos su hermano Zayn. Estaba claro que aquel Don Juan quería beneficiarse a Jess pero no iba a ser tan fácil.
Se notaba que Zayn no se llevaba muy bien con Harry. Normal, era un borde de mierda.
Jess se había puesto monísima para su cita con el Casanova y por lo que acerté a oír iban a ir a casa de los padres de ella. Demasiado pronto presentarles a sus padres en la primera "cita", ¿no? Pero qué más daba si el objetivo era acabar en una cama. Vamos, Jess, te lo tiras el tercer día de clase y eres mi heroína.
Traté de no pensar mucho en el percance que había tenido con el hermano más idiota de los Van der Croeft. Si antes me había emocionado el beso forzado en clase ahora solo me daban ganas de vomitar.
La mañana siguiente decidí mandar a la mierda las malas vibraciones que me habían inundado los últimos días y me levanté antes para ponerme más guapa de lo que ya era. Un poco difícil, pero como era perfecta podía conseguirlo.
Me puse el uniforme y arreglé bien mi corbata antes de salir. La falda tableada estaba muy por encima de la rodilla y mi camisa blanca bajo el jersey estaba perfectamente planchada. Me coloqué la diadema burdeos sobre el pelo hacia atrás y me puse el abrigo beige clarito con delicadeza. Observé las medias de color casi rosa pálido con detenimiento. Perfectas.
Jess bajó las escaleras a todo correr con los tacones en una mano y el bolso de Dior en otra. Pasó por delante de mí como una exhalación y cogió dos galletas integrales y se las metió en la boca.
-Vaaaamonos, señoritas-gritó, poniéndose los zapatos a la vez que masticaba velozmente.
-¿Qué tal el sexo?
-Alucinante: una pasada de cuerpo, una pasada de movimientos, yo repetía mil veces, fue genial...
-No hubo sexo, ¿verdad?-concluí yo cogiendo mi bolso también y encaminándome a la puerta.
-No-admitió Jess con cara de "el fin del mundo es realmente en el 2012" y un poco enfurruñada-.Tu querido y estúpido Harry-Cullen nos interrumpió.
Ah, que también jodía a mis amigas, no solo a mí. Genial, ya me podía morir feliz, nótese el sarcasmo.
Summer ya nos esperaba en la puerta, muy puntual como siempre, leyendo algo en sus apuntes de economía.
-No es mi querido, pero sí es estúpido.
-Lástima que entró en aquella habitación tan increíble -Jess abrió la puerta y dejó que Summer pasara primero-.Pero lo más raro fue que abajo el rubiales y el de los ojazos azules tenían una fiesta con un montón de chicas. Vamos, una orgía mismamente, solo les faltaba desnudarse.
Malditos...no invitarnos a nosotras...
Cuando llegamos al instituto y bajamos en el aparcamiento me di cuenta de que había una chica nueva que se bajaba del coche de Harry. Estaba claro que podía ser una hermana adoptada pero ella y el idiota de los Van der Croeft se miraban de una forma que no lo hacían los hermanos.
Vale, yo me había liado con mis primos lejanos porque no nos conocíamos de mucho y porque yo era una cerda integral pero... ¿hermanos? No, nunca…ni siquiera adoptivos.
Pasamos a su lado y Harry cruzó su mirada con la mía, pero la desvió tan rápido que llegué a pensar que me lo había imaginado.
El resto del día pasó rápidamente y sin mucha novedad. Salvo que la hermana nueva, Gina se llamaba, estaba acaparando demasiadas miradas para mi gusto. Miradas que nos pertenecían a nosotras.
Jess parecía molesta y Summer bastante indiferente. Además, dijo que la tal Gina era bastante amable con ella y que Niall nos había invitado a una fiesta que daban en su casa.
No pensaba ir a esa fiesta ni aunque me arrastrasen.
Después del almuerzo y una clase aburridísima de historia, nos encontramos a Summer un poco alterada. Cosa bastante rara porque la paciencia era su lema.
-Dispara-le dijo Jess.
Estábamos en el pasillo y había bastante gente. Summer sacaba sus cosas de la taquilla y metía una carpeta negra. Yo me dediqué a guiñarle un ojo a uno de los deportistas de un curso más que el mío, del curso de Summer. Él me devolvió el guiño y sonrió. Estaba muy bueno.
-¿Qué?-dijo Summer, ignorando un poco a su hermana.
-¿Por qué vienes como si acabases de ver a Liam Hemsworth hacerte un striptease en el baño?
-¿Yo? No.
-Habla que soy tu hermana.
Summer suspiró largamente.
-Acabo de besar a Niall Van der Croeft, ¿contenta?
Jess cerró la taquilla de su hermana con fuerza.
-¿Qué?
-Lo que oyes.
-¿Por qué?
-Porque me dio la gana.
Bien dicho, pensé.
-Se hizo el chulo y le dejé con las ganas.
Jess sonrió. Le gustaba cuando Summer hacía cosas que ella haría.
-Lo de la fiesta va en serio.
-Claro que va en serio. Yo voy a ir.
-Yo no-me despedí del tío bueno con la mano.
-Espera, me ha parecido oír mal-dijo Jess entrecerrando los ojos.
-Oíste perfectamente, rubia-le dije sonriendo-. ¿Qué te dijo Niall para que le dieras una lección, Summer?
-Digamos que dijo no sé qué de Zayn y Jess ya se sabía, que a Harry le gustabas tú y que entonces él...pues lo dejó así.
Presté más atención de la necesaria.
-¿Que a Harry yo qué?
-Le gustas a Harry Van der Croeft-sentenció Jess-. Normal, hasta yo te violaba ahora mismo.
Fruncí el ceño. Eso era mentira. Harry me odiaba, yo a él. Así era como funcionaba esto.
Tenía que enterarme de más.
-No lo creo. Creo que tiene algo con su hermana.
-Lo dijo Niall, algo habrán comentado-dijo Summer.
-Solo hay una forma de averiguarlo-susurré, con una media sonrisa.
Jess me miró y adivinó mis pensamientos. Sonrió también.
Me giré y busqué a alguien con la mirada. La encontramos con la cabeza metida en su taquilla y ajustándose las gafas mientras sorbía por la nariz sonoramente. Menudo panorama.
-Hoooola, Roberta-la saludé poniéndome a un lado de su taquilla mientras sonreía falsamente y Summer y Jess se ponían al otro lado-. ¿Cómo te va?
Ella nos miró a las tres, bastante sorprendida. Cogió su inhalador y aspiró profundamente.
-B-bien, J-jane.
-Tranqui, Rob-dijo Jess-, ¿puedo llamarte así? Es que entre amigas nos ponemos apodos, ¿sabes?
Roberta asintió. Creí que le daría un ataque o algo.
-¿Queréis que os haga un trabajo o algo?-musitó.
-No, no-dije rápidamente-.Las amigas no se obligan a trabajar, ¿a que no, chicas?
Jess y Summer negaron exageradamente. Me encantaba intimidar a la friki de Roberta.
-Las amigas se hacen favores-alcé las cejas-. ¿Tú me harías uno, Robbie?
Ella evitaba mirarme. Asintió con miedo.
-Ajá.
-No te he oído-dijo Summer.
-Sí, chicas.
Jess le pasó un brazo por los hombros y comenzó a avanzar junto a ella pasillo abajo. Yo cerré su taquilla con una sonrisa.
-Bien-dijo Jess-. Nuestra pequeña Jane tiene una inquietud, ¿sabes? Quiere saber cosas. Ella es así.
-Ya ves, no puedo evitarlo.
Summer trataba de no reírse.
-¿Qué quiere saber?
-Digamos que tú-Jess cogió un mechón de pelo negro un poco grasiento de Roberta-,eres una chica "de doble bolsa" para los chicos.
-¿Doble bolsa?-preguntó ella, sin comprender.
-Sí, no nos detengamos en definiciones ahora.
Summer soltó una carcajada sin querer. Yo me contuve de nuevo.
-Hagamos un trato-le dije a Roberta-.Tú le sacas información a Harry Van de Croeft y yo te llevo a la fiesta que hacen en su casa esta noche.
Roberta se sorprendió. Parecía querer librarse de su apariencia de rata de biblioteca y salir con las populares del instituto.
-¿Hay trato?
-No sé, él es muy guapo, increíblemente perfecto...no sé si podré hablarle. Lo siento.
-Escucha, Betty-la-fea-Jess frunció el ceño-. ¿Sabes quiénes son las reinas del instituto?
-Sí-Roberta aspiró aire-.Summer, Jane y tú habéis sido coronadas reinas del baile de Halloween, invierno, primavera y el del final de curso innumerables veces.
-Ah, sabes de qué habla entonces-dijo Summer.
-Bien-intervine yo acercándome a ella-.Pues escúchame bien Roberta Higgins: o haces lo que te digo o tu vida será más deprimente que ahora.
Roberta tragó saliva y asintió. Jess sonrió con triunfo.
Quedamos con la empollona al salir de clase para llevárnosla a casa y quitarle de encima aquella máscara de orco mientras ella nos contaba lo que averiguó sobre Harry.
-Veréis-dijo, un poco más calmada mientras Summer le enseñaba a hacerse la cera-, ¡aaaaaaaau!
-Tiene que doler, Rob.
-Lo siento-susurró.
-Prosigue-le dijo Jess con su vestido color blanco ajustado y de infarto mientras se maquillaba.
-Le hablé en clase de matemáticas y es un hacha con los números, me corrigió en tres ocasiones... ¡a mí!
-Ajam-Summer estaba sudando la gota gorda por dejarla "pasable" al menos.
-Ve a la parte interesante-le dije colocándome mejor el pijama.
No iba a ir a esa fiesta.
Roberta apretó los dientes cuando Summer dio otro tirón.
-Dijo que era muy lista y muy amable, que podría pasarme por su fiesta-dijo con ilusión-.Me invitó sin saber que vosotras lo habíais hecho ya, es un caballero.
-¿Qué más?-Jess ya le había ondulado el pelo y la estaba maquillando ahora.
-Pues...-puso cara de inseguridad.
-¿Qué?-le pregunté.
-Le pregunté que si su hermana era nueva y me dijo solamente que sí. Nada sentimental.
-¿Y?
-Pues que después me dijo que qué hacía hablando con vosotras en el pasillo y le dije que me caíais muy bien, sobre todo Jane.
-¿Dijiste qué?-dije con cara de "estás loca".
-Sí...-se mordió el labio-.Y él me dijo que eras de las pocas chicas con las que no se molestaría en hablar, que me alejase de tí. Es muy amable aconsej...
-Es imbécil. Y se va a enterar-sentencié levantándome de golpe.
-¿Qué haces?-Summer levantó la cabeza de lo que hacía.
-Pienso ir a esa fiesta, y no voy a salir de ella hasta que Harry Van der Croeft suplique mi nombre para que me quede entre gemido y gemido.

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