martes, 24 de septiembre de 2013

Yo me casaré con ella

Narrador 0: Zayn había escuchado en la fiesta que Jess iba a casarse con el hijo del senador, eso ni le molestó ni le divirtió, solo se entristeció un poco al pensar que las noches desenfrenadas de sexo y pasión no se iban a cumplir por mucho tiempo al estar la chica casada. Pelo cresta pudo observar como la rubia se desmayaba en medio de la sala y como la gente iba a socorrerla, pero él ni se inmutó, se quedo expectante en su sitio y ya. Los hermanos Van der Croeft estaban preocupados por la chica, sobretodo Gina, Louis y Liam, que eran los que querían que la familia progresara y se ganara un futuro con los humanos, aunque Zayn sabía que eso no era lo que quería su “hermano”. Al llegar a la mansión tras un viaje sin incidencias Zayn paró a Louis para hablar sobre la rubia. - A ti te gusta Jess, ¿no?- dijo Zayn mientras agarraba del brazo a su hermano antes de que subiera por las escaleras de mármol. - No pienso contestar a tu pregunta Zayn, aparte, no sé cómo puedes pensar que me gusta una chica humana, son inferiores a nosotros. Louis no dijo nada más y se fue escaleras arriba, el moreno se quedó allí plantado y tras unos breves instantes se fue a su habitación a dormir. El día pasó rápido y sin ningún tipo de contratiempo, cuando el chico se quiso dar cuenta ya estaban sentados en la cafetería y Gina se aproximaba a él con cara seria y decidida. - Zayn, tienes que ir a la explanada que hay detrás del instituto, ahora. - ¿Por qué? - Summer tiene que hablar contigo de algo importante y relacionado con la familia, así que no me falles. Zayn salió de la Cafetería y fue a donde le había indicado Gina, Summer le esperaba ya allí y estaba seria. La verdad es que la chica era muy guapa y tenía buen cuerpo, si no hubiera ligado con Jessica lo habría intentado con ella, pero las rubias eran su debilidad. - Necesito tu ayuda…bueno, yo no, Jess. - ¿Qué la ocurre? - Ya sabes que la quieren casar con el hijo del gobernador, Nate. - Si, ¿y qué? - He pensado una cosa para evitarlo. En la fiesta, podríais fingir que los dos os vais a casar y mis padres lo verían por videoconferencia en directo, así les chantajearíamos para que den marcha atrás, y si no retiran la proposición, vuestra boda inesperada daría al traste con sus planes. - ¿Y si no lo hacen? –miró el chico con desconfianza- Lo siento, pero no me convence, paso de arriesgarme. Dicho esto el chico se dio media vuelta y volvió a la Cafetería con su familia. Allí, Liam le preguntó por la conversación que había tenido con Summer. - ¿Qué ha pasado? Gina nos ha comentado que era una cosa importante para la familia. - En realidad lo era más para la de ellas, y he pasado de complicarme la vida- Zayn le dio un sorbo a su Coca-Cola. - ¿Pero que te dijo?- Gina estaba impaciente por saber lo que le había dicho su amiga. - Me propuso que me casara con Jessica. Pero en teoría no llegaría a producirse porque se pararía antes. Aun así no era seguro y no me quise arriesgar. Las caras de Liam y Gina eran de auténtico asombro. Seguramente no se esperaban que Summer le pidiera eso. - ¿Estás de broma?- Gina tenía los ojos como platos. - No, es cierto- Zayn le dio otro sorbo a su Coca-Cola. Louis no tenía nada que ver con lo que estaba ocurriendo, pero no podía evitar echar un ojo a lo que los demás estaban comentando. La verdad es que desde que había visto a la rubia por primera vez, le había llamado la atención, y todavía le seguía interesando. No era normal que Summer, su hermana mayor, hubiera tomado como rehén de repente a su “hermano” Zayn, por lo que debía de haber una buena razón para ello, seguramente relacionada con la hermosa Jess, dado que ella era la que estaba de rollo con él. Así que estaba totalmente justificada su actitud cotilla. - Así que no te vas a casar con ella, ¿no? - No, no está dentro de mis planes- Zayn siguió a lo suyo como siempre. - Yo creía que estabas colado por ella- Lou no dejaba el tema de Jess. - Loueh, sabes que solo quiero sexo con ella, no la necesito para nada más. El castaño flipó con la respuesta de su “hermano” - ¿Asi que solo la quiere para eso ehm? -pensó. Louis se dio la vuelta y miro a la mesa de la rubia, esta estaba triste y con la mirada perdida en su comida, sentada junto a ella se encontraba Jane, que estaba hablando animadamente con Álex. Sentía que quería hablar con ella y saber porque estaba así, así que sin más dilación fue hacia esa mesa. - Hola Jess. - Hola Lou – la chica esbozó una pequeña sonrisa. - ¿Qué te pasa? Se te ve triste. Jessica le miró un momento a sus ojos azules y volvió su vista a la comida. Parecía que no quería contárselo y mucho menos recordarlo. El chico le cogió de la mano y la miro dulcemente, Jessica volvió su mirada hacia él y volvió a sonreír. - ¿Me lo dirás ahora? - Mis padres quieren que me case con un ex-novio y yo no quiero, paso de ser una niña tonta sin cerebro, de esas que tienen bodas concertadas con chicos ricos y famosos y se vuelven mujeres florero, además todavía soy muy joven, soy un espíritu libre. - ¿Y por qué no se lo dices? A lo mejor te comprenden. - Naah, lo dudo mucho, ellos quieren que me case con él para que me enderece un poco y deje de ser tan rebelde. - Pues muéstrate durante unos días así y seguro que te dejan. - Lo hice hace tiempo, antes de que me echaran del otro instituto, pero nada –resopló y le dio un pequeño bocado a su comida – mis padres cuando tienen una cosa en la cabeza es difícil que se olviden de ella. - Algo podrás hacer, seguro que hay una opción, no desesperes. - Summer dijo que iba a pensar algo, pero no sé si podre salir de esta –resopló de nuevo. - Tu hermana y tú estáis muy unidas, ¿no? - Bastante, aunque nos llevamos un año somos inseparables, ella me trata muy bien y me ayuda siempre que puede. La verdad es que no se qué haría sin ella. - Ya pensaremos todos en algo –el chico la acarició la mano y se levantó de la mesa. Justo en ese momento la hermana de la rubia acababa de entrar a la cafetería con mala cara, mezcla de tristeza y enfado. Louis la miró a los ojos y pudo adivinar que no estaba para charlar con nadie, pero aquello era urgente, así que la abordó antes de que pudiera acercarse a su mesa siquiera. - ¡Summer! Necesito decirte algo y tiene que ser ahora. La chica se sorprendió, pero sonrió. Louis le devolvió la sonrisa, feliz, y supo que todo iba a ir bien. - Vale, cuéntame.-le animó. - Sé qué ha pasado hace un momento allí afuera entre tú y Zayn.-el muchacho se armó de valor.-Yo me casaré con ella. La joven abrió mucho sus ojos celestes, disipándose de ellos todo sentimiento esquivo de antes. Sin nada que la afligiera ya, toda ella se relajó, y una mirada de casi adoración apareció en su rostro. Louis pudo apreciar lo guapa que era y entendió por qué su hermano Niall se había dejado hacer todo eso, él mismo se estaba derritiendo, pero el punto de mira lo tenía en Jess. - ¿De verdad…? Oh, Dios, te daría un beso ahora mismo si no fuera porque… ¡Ay, es genial! Pero te lo digo a ti también, no te preocupes porque no se va a realizar del todo, por lo que no tienes nada que temer. Y que ella no lo sepa, ¿vale? Ella le guiñó un ojo y Lou asintió. El plan de quedarse con la rubia había comenzado. Los dos intercambiaron sonrisas cómplices, se despidieron con la mano alegremente y cada uno regresó a su mesa del comedor. El chiquillo amante de las zanahorias pasó el resto del día hasta la hora de salida del instituto en tensión. Tenía que ser el primero en pedirle a Jess ir con él al baile sí o sí. Durante los descansos, vio cómo unos cuántos lo intentaron, pero tal y como él esperaba, ella les rechazó aburrida. Realmente podía ser una chica dura de roer. Mientras, él se las había apañado para entretener y despistar a Zayn para que tampoco se le adelantara, ya que era su mayor rival. Para ello se valió de una inventada guerra de sillas, de un concurso de mejor estilo papelera como sombrero y de un teatro improvisado de rotuladores fosforitos que llevaban en los estuches, y hasta que cada uno no tuvo su pequeño papel no paró. Cuando el timbre final sonó por fin, Louis se puso su mochila sobre el hombro y se despidió de pelo cresta dándole una explicación. - Ya no aguanto más lo de Jess. Voy a hablar con ella a ver cómo está. Y se fue hacia el pupitre de la rubia. Mientras terminaba de recoger sus cosas, le explicó que quería hablar con ella. La que pertenecía al exclusivo club de reinas del instituto no respondió, pero se giró hacia su amiga, que también era de la realeza, y le guiñó un ojo. Jane, que lo había entendido perfectamente, se pasó la lengua por los labios insinuante y se marchó con sus andares de grandeza de siempre, dejándolos solos. Al salir de clase echaron a andar por el pasillo, hasta que llegaron a unas taquillas que estaban tranquilas y se pararon. Entonces el cogió aire y lo soltó. - Como ya sabrás, han convocado un baile para este viernes y me preguntaba si querrías ir conmigo. Ella pareció algo sorprendida, y tras pensarlo un poco, su respuesta fue que sí. Ese había sido un gran paso, y sabía que podía traer grandes consecuencias, así que se pasó el resto del día huyendo de Zayn. En teoría era fácil porque vivían en una mansión enorme, pero había ciertos momentos que se hicieron difíciles, como cuando se cruzaron por uno de los pasillos principales, donde salió poco más que corriendo, o durante la cena. Ahí directamente optó por ponerse una bolsa de la compra en la cabeza, a la que le había dibujado una cara de mujer, mientras comía, deslizando las zanahorias por la abertura de debajo. Su familia estaba acostumbrada a estas cosas y optaron por no decir nada y seguir a lo suyo, incluido Zayn. El único molesto fue Niall cuando, debido a la poca visibilidad, Louis cogió una de sus patatas fritas por error y este le pegó un manotazo. Su comida era suya, le había repetido, y a la siguiente le cortaría la mano. Él se había defendido diciendo que la Sra. Tomlintomlin no sabía nada de eso, pero nadie le escuchó. El jueves por la mañana Zayn se despertó decidido a aclarar las cosas con Jess. Había pensado en todo lo que había ocurrido el día anterior y había llegado a la conclusión de que había sido un gallina. Estar a punto de casarse con ella podía sonar arriesgado, sí, pero en teoría todo estaba controlado y haber aceptado le habría garantizado sexo a montones con ella por agradecimiento o incluso por chantaje. Vistas las cosas de esa forma, había sido un estúpido. Y también quedaba el tema del baile. Tenía que pedirle ya ser su pareja o tipos como Louis podrían adelantarse. De hecho, el día anterior él se había comportado de manera muy rara, más de lo normal. Pero ella no iría con él, ¿no…? Claro que no. Ella se moría por los huesos del chico malo del insti y en cuanto hoy se lo pidiera ella caería rendida a sus pies. Seguro que a Louis le había dado calabazas y por eso se había puesto esa estúpida bolsa en la cabeza, para esconder su vergüenza. Cuando la vio unos momentos antes de que comenzaran las clases, ella se encontraba cogiendo unos libros de su taquilla con su amiga del alma, que en cuanto vio al chico del tupé dio media vuelta y se marchó. Jane era hermosa y de cuerpo perfecto, otra joya más y ya iban tres, pero volvió a pensar que lo suyo eran las rubias. Se puso al lado de la señorita sexy y cerró su taquilla de golpe pero sin peligro. - Hola, bombón. Me gustaría comerte aquí mismo, pero tengo que preguntarte por el baile del viernes. ¿A qué hora te paso a recoger, nena? Su sonrisa arrogante habría vuelto loca a cualquier chica, pero ella pareció incómoda, y eso desconcertó a Zayn completamente. - Lo siento, pequeño, pero otro me lo ha pedido antes y he aceptado. Él no podía creer que le hubieran rechazado. Era Zayn Mal… Van der Croeft, el mejor de todo aquel lugar, y sin embargo estaba sin pareja en la fiesta. Eso era algo inconcebible y así se lo hizo saber a la muchacha, pero ella se negó a decirle quién la había conseguido y simplemente comentó que era alguien que se lo había merecido. Después de pensarlo un rato, el chico de los tatuajes llegó a la conclusión de que seguramente habría sido Louis quien se la habría llevado al agua y decidió comprobarlo en la hora del almuerzo, donde podría ponerle también en evidencia como traidor delante de los demás miembros de la familia. Haciéndose el bueno, cosa que no era, preguntó al aire qué parejas tenían todos. Resultó que las cosas estaban más liadas de lo que él podía haber imaginado. Harry había conseguido su propósito de ir con Gina, pero no del todo por méritos propios. - Sólo voy con él porque mi hombre seguro que se negaría a ir conmigo al ser una alumna.-aclaró la chica felina sin tener para nada en cuenta los sentimientos de Hazza. Niall, que al parecer no estaba al tanto de la vida de su hermana, se sorprendió tanto que casi se atragantó. - ¡¿De quién demonios hablas?! ¿Desde cuándo te gusta uno de tus profesores? ¿O hablas de ese chico alto y moreno con el que a veces vas y que parece mayor? - ¿Quién? ¿Te refieres a Álex? Oh, no, por Dios, sólo me dejo ver con él por Summer. Él es su ex novio pero se llevan muy bien y están mucho juntos, así que a mí no me queda otro remedio que “compartirla” con él. - Hablas de una manera muy posesiva. Pareces bollera. Nadie diría que sólo estás con ella por el interés. - ¡Ja! ¡Cállate, rubito! ¡Más te gustaría estar tan apegada a ella como lo estoy yo! Así que no te metas conmigo o haré que te odie para siempre.-le amenazó Gina señalándole con un tenedor, pero siguió.-Quien me gusta es mi nuevo profesor de Interpretación. Es listo, un encanto, pasional, maduro, elegante, y absolutamente escultural. Haré lo que sea por que vea lo mucho que me esfuerzo en aprender español y así conseguir que se fije en mí y sea mío. Aunque Summer me lleva mucha ventaja y ayer por lo menos se volcó casi totalmente en ella. Pero no creo que sea por eso por lo que parece evitarte, ya te digo que es imposible que él vaya con alguien que no sea otra profesora. Sólo se me ocurre que se haya dado cuenta de que se ha enamorado de él… Nuevamente Gina hablaba pisando los corazones que se le ponían por delante sin inmutarse. Ahora Harry estaba molesto, Niall desconcertado y Lucy se reía. Seguidamente, Liam admitió que él se había decantado por pedírselo a Jane al de saber que Harold no se había interesado en ella, y después le llegó el turno a Lou, que decidió confesar, sin mirar a Zayn. Tras una discusión donde todos dieron su opinión, se decidió que Louis podía haberlo hecho con malas artes, pero ambas partes habían aceptado y pelo cresta sólo quería a la chica para un polvo, así que tanto revuelo era innecesario y perjudicial para la familia. Entonces Zayn maldijo para sus adentros a sus hermanos, que no entendían la importancia de su orgullo, y procedió a asimilar la situación. Como habían dicho, ella sólo le importaba para una cosa, y eso realmente lo podía hacer yendo con ella al baile o no. De hecho, con otra pareja podía montárselo con las dos en la misma noche. Y de repente, el sol brilló un poco más para el moreno. El resto de la mañana se lo pasó observando atentamente a las féminas del instituto para seleccionar quién sería su víctima, y en eso estaba pensando por la tarde cuando se encontró a Nialler por uno de los pasillos de la mansión, más distraído que otra cosa. Tras hacer un repaso mental, Zayn decidió que, de todos, él era el único que podría entenderle y apoyarle sinceramente y le propuso pasar un rato juntos, como colegas, como los hermanos que se supone eran. Al rato estaban en la habitación del chico tatuado, que estaba llena de espejos, como a él le gustaba. Nada le hacía más feliz que levantarse por la mañana y ver su hermoso rostro, salvo quizás verlo a mediodía, por la tarde o por la noche. Los dos andaban medio tumbados en la cama, con sus móviles. Él tenía la agenda abierta, dispuesto a llamar a la afortunada en cuanto se decidiese, y el otro simplemente miraba a la pantalla con frecuencia. - Lo tuyo empieza a no ser sano… En serio, roza con tu obsesión con Nando’s.-comentó pelo cresta, sincero. - Es que no me responde a nada y se me acaba el tiempo. Y para colmo no sé por qué es… - ¿Le has vuelto a hacer algo otra vez que la haya enfadado? - ¡No! ¡Por eso te lo digo! Acabamos súper bien y no he podido hacer nada que la haya molestado porque ni la he visto apenas desde la fiesta. No tengo ni idea de qué la pasa y Gina no hace más que echar leña al fuego. - Sí, bueno, ya la conoces… Pues si estás seguro de que te evita, yo que tú captaría la indirecta y se lo pediría a otra. Ya te enterarás de qué la ocurre después. Ahora no puedes hacer nada y te vas a quedar sin ninguna. –aconsejó Zayn, siguiendo su propia filosofía de vida.-Parece mentira que tenga que decirte estas cosas a ti. Tú antes eras fiestero, tío, uno de los míos. Alguien que no se complica la vida y se dedica a pasarlo bien. Echo de menos a ese Nialler. - No, no he cambiado, tío, pero… Zayn decidió no discutir. - Escucha, creo recordar que Lucy no tiene pareja de momento. ¿Por qué no se lo pides a ella? Sé que te mola y es una oportunidad única para estar con ella. Eso además pondría a la desaparecida Summer celosa… - Oh, no, no creo que fuera buena idea… - Tic, tac… - ¡Oh, está bien, se lo pediré! Todo sea por no quedarme solo. - Ese es mi chico. Oye, ¿y a quién crees que se lo debería pedir yo? He echado un vistazo a las chicas del instituto, pero no consigo decidirme. Parece que nadie está a mi altura. ¿Te has fijado en alguien que merezca la pena? - Bueno, la chica rubia que andaba con Hazza al principio de la última fiesta no estaba nada mal, ¿no te parece? - Oh, sí, y además es rubia, como a mí me gustan. Está bien, le daré la oportunidad de disfrutarme. Pelo cresta cogió el móvil, dispuesto a llamarla, pero pensó que sería mejor preguntárselo al día siguiente cara a cara, donde no pudiera resistirse a sus encantos. Una cosa menos para el viernes. El jueves a primera hora, sin embargo: - Hola, rubia. Mañana en la fiesta estaríamos espectaculares si fuéramos juntos. Seguro que seríamos los reyes del baile. - ¡Vaya, si eres tú!-la joven le miró de arriba abajo sin cortarse un pelo.- Me fijé en ti el otro día, no te pienses, y yo también lo creo, pero por desgracia ya tengo pareja. - Me lo imaginaba. Una preciosidad como tú no podía estar sola a estas alturas. Pero dime, ¿acaso es tan maravilloso como yo? ¿Crees que te hará disfrutar como lo haría el menda?-a esas alturas estaba decidido a sacar todo su arsenal y se había puesto más irresistible que nunca. - Pues eso espero porque lo cierto es que es guapísimo, alto y atlético. Quizás le conozcas, se llama Álex. ¿Álex, el que había dicho Gina que era ex novio de Summer? ¿Qué demonios tenían las Smith para empeñarse en dejarle sin pareja para el baile? Zayn se marchó de allí, anotándose mentalmente el descubrimiento que le tenía que decir a Niall y maldiciendo a toda la humanidad. Louis amaneció el viernes con ganas de aprovechar el día. Iba a pasar una noche de ensueño con Jess y era posible que de ahí surgiera algo más entre los dos, aunque aún no entendía su situación del todo. Lo que la rubia tenía con Zayn parecía ser puramente carnal, o al menos eso era lo que su hermano se empeñaba en decir. Por otra parte, cuando Lou se había adelantado a la hora de pedirle ir a la fiesta con él, ella no parecía habérselo pensado mucho, así que probablemente era cierto. Sin embargo, existía una atracción mutua entre ellos y lo lógico es que Jess hubiera esperado a que se lo pidiera el adecuado, como había hecho durante el resto de aquel día, rechazando a todo el mundo menos a él. ¿Por qué? ¿Por qué a él no le dio calabazas y esperó a Zayn? ¿Por simpatía hacia Louis? Ella no demostraba tener esos sentimientos normalmente, así que no podía saberlo. Los celos tampoco tenían sentido en una relación tan pasional como la de ellos dos. Era todo, pues, un mar de dudas, pero lo que sí sabía era que esa noche la iban a pasar juntos y se iban a divertir, de una manera más inocente o de otra no tanto. Pasó el resto del día un poco nervioso, lo que no entendía, porque estaba acostumbrado a estar con mujeres en las fiestas, así que lo achacó a la emoción. Cuando le había puesto a su paloma Kevin, que reposaba en ese momento sobre el escritorio de su habitación, tres cuencos a desbordar de comida, decidió que era suficiente para esa noche. Le dio un beso en el pico como despedida, se vistió y, con el resto, se dispuso a recoger a Jess en limusina. Era realmente enorme y todos iban en la misma. Eso le gustaba. Estar con la gente a la que apreciaba era de las cosas con las que más disfrutaba en este mundo, aunque en ese momento tenía que admitir que las parejas que se habían formado para la ocasión eran bastante pintorescas. Al poco llegaron a la casa donde vivían aquellas tres preciosas chicas, el chófer abrió una de las puertas y Louis pudo verlas a lo lejos a través de ella, más hermosas de lo que él las recordaba.

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