Narrador 0:
Zayn acababa de golpear la cabeza de Niall contra la pared de una de las infinitas habitaciones de invitados.El estruendo del golpe se oyó por toda la casa e hizo retumbar los cimientos. Harry no se inmutó,aquello solo era un juego.Segundos después se oyó la inconfundible risa de Niall inundar la mansión.
Pero estaban haciendo demasiado ruido y deberían estar preparándose para la fiesta llena de repelentes humanos que darían por cortesía de Niall y Gina.Pero,¡nooo!Ellos estaban jugando...
-Vamos, Harry, relájate -le dijo Gina mientras se subía la cremayera lateral de su mono de cuero negro.
Harry la observó unos segundos.Para variar la deseó más de lo habitual y se juró a sí mismo romperle la cara a cualquier idiota que tratase de ligar con ella.No le importaba lo que ella dijese...
De pronto un escalofrío recorrió su espalda.¿Por qué ahora?Ya lo había sentido infinitas ocasiones.Se puso más serio de lo normal y su cuerpo se tensó.Gina lo miró por encima del hombro y sonrió a medias,ella también lo había sentido.Pero al contrario que Harry,ella se lo tomaba con tranquilidad.Harry gruñó con rabia.
-¿Crees que debería relajarme ahora?
Gina rió,nerviosamente.
-Deja que Louis se ocupe de esto.Tú sigue preparándote-le dio un beso rápido pero demasiado sugerente para que él se tranquilizara.
-¿Tú también vas?
-Alguien tendrá que calmar las cosas,Harry.
Él no dijo nada.Se asomó a la ventana cuando ella salió de la habitación.Una pequeña y ágil sombra estaba subiendo las escalera con movimientos perfectos y suaves.Harry la observó un momento.Su pelo era marrón claro,casi rubio desparramado por la espalda al descubierto a pesar del frío.Llevaba un vestido morado oscuro.Harry frunció el ceño,¿qué hacía ella aquí?
No quería saberlo.Alguien entró en su habitación sin llamar,con una calma sobre humana.
-Liam-dijo Harry sin girarse.
-Debes bajar.
¿Iba alguien en aquella casa a dejar de decirle lo que tenía que hacer?Era exasperante.
-¿Para qué exactamente?-le preguntó,todavía mirando al exterior.
-Tenemos que estar todos,lo sabes.
Harry se volvió hacia él.Liam era demasiado formal,demasiado responsable y obediente.¿Podía alguien vivir así,sin revelarse?Solo él.
Liam miró a Harry una vez más, fijamente.No se había preparado mucho para la fiesta.Sencillamente llevaba unos vaqueros bajos y una camiseta negra.Podía pasar por un humano corriente de no ser por los ojos verdes tan brillantes y antinaturales y las facciones tan perfectas.
-¿Qué miras exactamente?-soltó el joven-.¿No creerías que me iba a vestir como el idiota de Zayn?
-No-Liam rió sonoramente-,está bien así.Además,obligué a Zayn a que se pusiera algo más normal para la ocasión.
Harry no dijo nada y pasó por su lado con tranquilidad.Se dirigieron juntos hacia las anchas y enormes escaleras de mármol.Harry paró al principio de éstas para esperar a Niall,que venía acompañado de Zayn.Liam bajó rápidamente.
-Eh,Harold-dijo Zayn-,¿cómo vas con Jane?
-No tan bien como tú con Jessica,Zayn.
-Lo sé-Zayn lo miró burlonamente-,esta noche es la noche.No hay vuelta atrás.
-No seas bruto con ella,Zaynster-dijo ahora Niall poniendo una mano sobre su hombro.
Harry alzó las cejas.Imposible pedirle eso a Zayn.Era un sexópata.
-Lo intentaré-no sonó convincente.
-Ya,claro.
-Eh,Styles-Zayn entrecerró los ojos-,menos meterte en mis modales y más trabajar.
-¿Trabajar?¿No hablábamos de Jane?-Niall se había perdido.
-Trabajár...sela.
-Ahm,me gusta-Niall sonrió ampliamente.
Harry resopló.
-¿Y qué pasa contigo,eh,Niall?
-¿Conmigo?Nada.
-Lo intentará con Summer,la hermana de "mi rubia".
-¿Ahora les pones apodos,Zayn?-le dijo Harry,todavía molesto.
-Solo a las que lo merecen.
-Summer te costará,Niall-Harry le miró-.Solo para que lo sepas.
-Pft,no cuentes con eso-contestó Niall frunciendo el ceño-.Somos las familia Van Der Croeft,asume que todo lo conseguimos,todo es nuestro,y si no lo queremos lo tiramos,y si lo volvemos a querer lo volveremos a tener.Sean mujeres o sea material.No hay nada que no podamos hacer.
-Totalmente de acuerdo-corroboró Zayn-.Me siento orgulloso de ti.
-Por cierto-añadió Niall sin poder ocultar una sonrisa debido al comentario de Zayn-,¿por qué tenemos una reunión familiar justo ahora?
-¿Acaso no la habéis visto?-preguntó Harry.
En ese momento Liam,Louis y Gina aparecieron al pie de las escaleras junto a una pequeña figura.Harry desvió la mirada hacia ella y sus dos compañeros callaron al instante,se pusieron rígidos.
-Hola,chicos-su voz melodiosa llenó toda la entrada-.¿Me habéis echado de menos?
Ninguno dijo nada.Los tres la observaron como si fuera una aparición o algo parecido.
-¿No decís nada?
Harry siguió obseravándola con cautela.Era como una niña de dieciséis años,con el pelo ondulado y marrón claro,ojos azules como los de Louis,su hermano mayor y dientes tan blancos como la nieve al igual que su piel.Su vestido morado oscuro le llegaba hasta el suelo y sus ojos brillaban de tal forma que no quedaba ni rastro de niñez en ellos aunque su apariencia decía lo contrario.Ella lo miraba solo a él.Harry desvió la mirada de ella.
Gina parecía inquieta y Liam algo más alterado de lo normal.Harry mantuvo la calma.
-Lucy-Zayn habló el primero y tras vacilar un segundo bajó las escaleras para reunirse con ella-.Has crecido-le dio un beso en la mano,con cuidado.Parecía muy delicada.
Harry sabía que estaba siendo irónico.Lucy no crecía.
Niall hizo lo mismo que Zayn,pero al contrario que éste,se le iluminaron los ojos azules.Lucy apretó los labios volvió a mirar a Harry.
-Mi vampiro favorito-dijo ella cuando Niall se apartó.
El rubio frunció el ceño,visiblemente molesto.Gina alzó las cejas.
Todos sabían que Lucy siempre había tenido debilidad por Harry.Incluso él lo sabía,por eso trataba de mantener las distancias con ella.No quería predilecciones de ningún tipo con nadie.
Lucy avanzó hacia Harry y tomó su rostro entre sus pequeñas y finas manos y lo besó en los labios.Harry no cerró los ojos,pero correspondió al beso.Gina miró hacia otro lado y los demás no se movieron.
-Te eché de menos-le dijo separándose de él.
Harry sonrió.
-Lucy-la llamó Louis,serio de pronto-,ten un poco de respeto.
-Respeto,¿por quién?-ella se giró hacia su hermano y lo miró,desafiante.
Louis le dirigió una mirada de circunstancias.Lucy miró a Gina,que no tenía ni la más mínima pizca de emoción en el rostro.
Lucy alzó una ceja como decidiendo qué decirle a aquella joven a la que no había visto nunca,solo de oídas.
-No te molestes,solo fue un saludo.
Harry recordó que Lucy no se disculpaba nunca.
Gina se encogió de hombros,restándole importancia.
-No importa.
-¿No?Entonces todo arreglado.Harry,¿me enseñas mi cuarto,por favor?
-¿Te quedas?-le preguntó Zayn.
-¿Qué hora es?-Lucy comenzó a subir las escaleras.
-Hay un reloj allí mismo-le dijo Louis señalando el anticuado objeto situado cerca de la puerta.
-¿Te he preguntado dónde estaba el reloj?-contestó ella con voz cortante.
Louis agachó la cabeza y negó.
-Son las once,la gente está a punto de llegar-intervino Liam subiendo las escaleras con ella-.Vamos,yo te llevo a tu habitación.
Lucy no dijo nada y subió junto a él,perdiéndose en los interminables pasillos.
-¿Alguien me puede decir qué hace ella aquí?-preguntó Niall por todos.
-Eso da igual-dijo Gina-.Tenemos una fiesta que dar y los primeros coches están llegando.Andando.
Harry iba a escabullirse a su habitación pero Gina lo detuvo y lo obligó a recibir a una parte de los invitados al igual que Niall.El joven puso mala cara pero lo hizo.
Las horas pasaron muy despacio para Harry.Se aburría soberanamente viendo a Zayn bailar,si es que eso era bailar porque más bien parecía sexo sobre el suelo,con unas cuantas chicas;a Liam advertirle a los jóvenes que no bebieran demasiado;a Louis liándose con dos a la vez; Niall estaba en otra habitación rodeado de gente y Gina no estaba.Trató de librarse de todas las idiotas ricas que intentaban abordarlo y las evitó,para la suerte de ellas.No había comido aún y se estaba poniendo bastante nervioso.
Buscó a Gina con la mirada pero su ojos se toparon con los marrones de una joven con un vestido rojo fuego y el pelo ondulado.A su lado estaba Jessica y Summer Smith junto con Roberta,una de las pocas chicas que parecía tener cerebro en aquel instituto.
Jane lo miró un segundo y después se reunió con Zayn junto con sus tres amigas.Harry frunció el ceño.Tal vez fuese cierto eso de que no le había dado importancia al beso.Ahora dudaba seriamente de su capacidad para conseguirla.Menuda estupidez.
-¡Soy un ninja!-Niall apareció de repente a su lado al ver a Summer de lejos.
-No,no lo eres...
-¿Viste lo que hice?
-¿Ver el qué?
-¡Exacto!
Harry sonrió a medias y volvió a mirar a Jane.¿Qué mierdas le estaba pasando?¿Acaso no había visto a una chica como ella en su vida?Claro que sí.Menudo idiota estaba siendo.
Zayn se llevó a Jessica a otra parte y Niall trató de hablar con Summer.Pero Jane,en cambio,miró con cierto aburrimiento a su alrededor y salió del amplísimo salón.
Un impulso se apoderó de Harry.Quiso seguirla escaleras arriba y saciar su instinto...y lo hizo.
Jane estaba tratando de pasar al baño pero un imbécil le bloqueaba el paso.
-No creo que con esas tetas podamos ser solo amigos,eh...¿Jane es con i griega?-dijo el chico,bastante alto.
-No,imbécil,es con J de Mixta.
-Aah,vale.
Harry se dio cuenta de que había otros dos chicos más allí.
-Pero bueno,¿qué haces fuera de la cocina?¡A fregar!
-Solo existís porque los consoladores no invitan a copas-se defendió ella mirándolo con repugnancia.
-Copas que tú fregarás-dijo otro.
-Déjame pasar al baño.
-No nos da la gana,morena.
-¿Sabes,Brad?Hoy me he leído la mano y decía que te iba a dar una hostia en esa cara de subnormal que tienes.Ahora,aparta.
-Vale,vale,tranquila-Brad se giró hacia Harry,cuando éste avanzó hacia ellos-.Dejémosla,que ya está aquí Van der Croeft para protegerla.
-¿Dónde está la tía que era de "doble bolsa"?-Brad se alejó de ellos.
-¿Doble bolsa?-le preguntó uno de los amigos de Brad.
-Sí,cuando te líes con ella le pones una bolsa para no verla,y si no quiere te la pones tú.
Estallaron en risas y se fueron con su olor a alcohol a otra parte.
-Serán hijos de su...-comenzó Jane,puesto que uno de ellos le había vomitado encima.
Harry se le quedó mirando.
-Necesitas clases de "contención de ira".
-Y tú necesitas clases de "cierra la puta boca"-dijo ella tratando de limpiarlo con papel del baño.
Harry rió levemente.
-Vamos,te dejaré algo para que te cambies-sonó tan amable que quiso pegarse a sí mismo.Zayn le había dicho que confraternizara.Pues eso hacía,ganaría esa apuesta.
-No.
-¿Quieres quedarte así?Pues vale.
Ella lo miró,con impotencia.Parecía no querer nada de él pero a la vez aceptar lo que le decía.
-Harry,conmigo no funciona el "te ignoro para que te enamores". A mí me ignoras y te vas a la mierda-le soltó sin más.
Él no se esperaba que ella dijese aquello.Pero él la ignoraba para que no se enamorase,y porque era lo mejor para todos.
-Vamos-la cogió de la muñeca.
Jane se resitió y tiró hacia el lado contrario.
-¿Qué haces?¡Suéltame,loco!-Jane le dio en la espalda con la otra mano pero él no hizo caso.La cogió como si fuera un saco y la llevó a su habitación-.¿Pretende alguien ayudarme?-gritó ella por el pasillo lleno de estudiantes.
La gente la miraba como si estuviera borracha y reían.Alcanzó a ver cómo Zayn se llevaba a Jessica a su cuarto.
Harry la dejó caer con poca delicadeza sobre su enorme cama.
-¿Estás loco?-Jane frunció el ceño.Tenía el pelo alborotado.
-No.
Harry buscó algo que dejarle a ella.Encontró una camiseta de "Ramones" que se suponía que le había comprado Niall y le dejó los pantalones cortos grises de Gina que estaban en su habitación.
-No voy a ponerme esa horterada.
-Hueles a vodka y a vómito.
Jane cogió con rabia la ropa que él le tendía y se cambió en su baño.
-Esta es la peor noche de mi vida.
Harry se giró a verla.Lo cierto era que se veía bastante irresistible.Quiso tumbarla sobre la cama y hacerla suya mientras mordía con delicadeza su cuello.Jane alzó las cejas.
-Ya sé que esto es horrible pero deja de mirarme,por favor-ella pasó por delante de él,como ignorándolo.
-Creí que habías venido con otro objetivo aquí.
-¿Qué quieres decir?-ella tragó saliva y se dio la vuelta para mirarlo.
Harry se acercó considerablemente a ella.Él podía oír su respiración a pesar de la música.Su humanidad no le pareció tan incómoda como esperaba.
-No voy a suplicarte que te quedes,Jane-susurró él.
Ella apretó los dientes visiblemente molesta y trató de alejarse pero él se lo impidió.
-¿Qué quieres exactamente de mí,Harry?
-¿Qué quieres tú de mí,Jane?
-Haz lo que te dé la gana.
Parecía que iba a llorar.Le habían vomitado,no veía a sus amigas y para colmo él la retenía obligándola a decir cosas que ella nunca diría.Pero a Harry no le importaban mucho los sentimientos de una humana como ella.
-Y si quiero hacerte mía,¿qué?
La besó.Los labios de ella se movieron muy lentamente,con sensualidad y sugerencia.Inconscientemente,Harry abrió más su boca y sus ojos se cerraron.Sus manos la acercaron a su cuerpo y su mente se quedó en blanco.Cero absoluto.
Pensó que se quedaría besándola hasta que no pudiese aguantar más pero paró un segundo al darse cuenta de que ella necesitaba aire para respirar.Después volvió a besarla con más necesidad que antes si es que eso era posible.Sus respiraciones se agitaron.Los labios de Harry se apartaron de los suyos,sus lenguas se separaron y él comenzó a descender por su cuello.Abrió la boca e instantáneamente sintió cómo sus colmillos se deslizaban hacia abajo.Olvidó que lo que hacía no era correcto.
Entonces parpadeó y y se dio cuenta de que ella le había dicho algo.
-Ya sé que esto es horrible pero deja de mirarme,por favor-ella pasó por delante de él-.Me voy a casa.
Harry se dio cuenta de que ella no estaba ahora entre sus brazos y él a punto de probar su sangre.Lo había imaginado todo.Trató de no parecer abrumado por lo que acababa de pasar y la detuvo por la muñeca..
-Espera.
Jane se quedó en silencio.Él también esperó,mirándola fijamente.De verdad aquella chica se parecía a ella...
-¿Qué pa...?
-Shh-Harry bajó su mano hasta la mano de ella y la aferró con fuerza.Tiró de ella y la llevó hasta la ventana de su cuarto.
Jane frunció el ceño y miró a Harry con extrañeza.Él miraba al frente.Siguió la dirección de sus ojos y comprobó que uno de sus hermanos,Louis concretamente,estaba hablando con un joven de pelo negro y bastante atractivo.Al lado de este estaba una chica que Jane conocía muy bien: Evonne Adler.Habían sido amigas desde preescolar y los primero años de primaria pero desde que Jessica llegó a Nueva York y los negocios de sus padres era tan compatibles que las dos niñas se veían a diario,la amistad se rompió.Evonne había cambiado mucho.Ahora era algo diferente a Jane.
Tenía los ojos ambarinos y el pelo negro le caía pesadamente a ambos lados del rostro.Era guapísima pero para Jane,su belleza era de otra forma que la suya.Jane sería como un ferrari rojo y Evonne uno negro e intrigante.
Harry la sacó de sus pensamientos tirando de ella la llevó escaleras abajo.
-Eh,eh-lo paró ella-.Si vamos a salir fuera deja que me abrigue al menos.
Harry no dijo nada y la dejó ir a buscar su corta capa negra.Jane se la ató con fuerza.
-Eh,cuidado con mi capa.No seas bruto,que es de prochutto.
Él no hizo caso y salieron fuera.Cuando llegaron a la altura de ellos,nadie estaba allí.Todo el mundo se divertía en la casa.Hacía mucho frío pero Evonne no parecía tenerlo puesto que únicamente llevaba un corsé morado muy ajustado y unos pantalones de cuero negro.
-¿Has traído refuerzos,Van der Croeft?-dijo el chico del pelo negro.Tenía los ojos tan azules que parecían ser irreales.Parecía enfadado.
Louis miró a Harry por encima del hombro y se fijó en que tenía agarrada a Jane de la mano.Sonrió.Harry se tomaba en serio aquella apuesta.
-Vete,Lerman.Antes de que esto se nos vaya de las manos.
-Tiene razón,Logan-habló Evonne con voz melodiosa,en un susurro-.Fue un error venir.
Jane la miró.Evonne le devolvió la mirada.La echaba de menos,pero no se lo diría nunca.Prefería estar con Jess ahora.
Logan gruñó y sus ojos relampaguearon.
-¿Por qué estás aquí exactamente?-intervino Harry.
-Nos han invitado.
-¿Quién?
-Zayn-dijo Evonne alzando sus largas y finas cejas.
Louis resopló por lo bajo.
-Lo mato.Justo hoy que Lucy está aquí.
-Tranquilo-dijo Harry.Se dirigió a Logan-.Iros de aquí.Será lo mejor.
Ellos no dijeron nada.Harry volvió a tirar de Jane y la metió en su Lamborgini negro.
-Podrías ser menos bruto.Solo intentarlo,¿sabes?-susurró ella cuando entró.
Harry se sentó a su lado y la miró,sonriendo a medias.Ella miraba por la ventana.
-Arranca el coche y llévame a casa-dijo sin mirarle-.Ya me ha visto demasiada gente vestida como una idiota.
-No creo que estés vestida como una idiota-dijo él-.Me gusta.
Ella le miró pero Harry ya había apartado los ojos de ella.
Louis se estaba poniendo nervioso y Logan parecía a punto de saltarle encima a pesar de que Evonne le retenía.
Harry pisó el acelerador suavemente y obligó a Logan a apartarse de su hermano.El joven del pelo negro apartó a Evonne de la trayectoria del vehículo.
-¡Harry,vas a matarlo,para!-dijo Jane.
Logan calló al suelo.Harry hizo rugir el motor.Louis sonrió.
Jane intentó apartar las manos de Harry del volante.Logan se cubrió los ojos con los brazos cuando el coche negro se echó prácticamente encima de él.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
lunes, 22 de octubre de 2012
Orgía en la casa de los Vandercroeft

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Narra Jess:
-¿Hasta que gima? dios Jane, ¿pretendes violarlo o qué?-
sonreí con malicia.
-No será violación, el querrá que lo haga- esbozó una
sonrisa malévola y salió del baño.
Miré durante un segundo a Summer para luego mirar a Roberta,
esa friki la había cagado al decirle eso al niño rizos. Seguí maquillándome tranquilamente
mientras Summer le hacía la cera a la friki y Jane miraba algún vestido que
ponerse para la fiesta/orgía que celebraban los "Cullen".
Tras
esperarla una hora en la cual Summer terminó de depilar a Roberta y se puso su
vestido negro yo mientras me puse a elegir un vestido para la friki, después de
la cera y los vestidos tocaba sesión de maquillaje, dejé que Summer y Jane se
maquillaran solas y yo me puse a trabajar con la cara de Roberta. Tuve que
gastar casi toda mi base en ella, tenía una cara horrorosa y llena de pústulas,
cuando creí haber terminado de pintarla estaba más o menos pasable, pero yo ya
no podía hacer más, esa chica necesitaba ayuda quirúrgica para arreglarse la
cara.
-Bueno hija, mírate, estás mucho más guapa, pero no puedo
hacer milagros con tu cara....
Le tendí el espejo de mano que tenía.
-Estoy preciosa, no puedo creer que pueda ser así si me
maquillo- lloraba de la emoción.
Summer, Jane y yo nos miramos incrédulas, bueno, por lo
menos la chica estaba contenta y no iba a hacer el ridículo en la fiesta al entrar
junto a nosotras.
-Deja de llorar si no quieres convertirte en un payaso,
venga.
Me puse de pie y salí con paso decidido del baño, íbamos a
impresionar a todos los Cullen, de eso estaba segura. Me miró unas cuantas veces
en el gran espejo del recibidor del apartamento y vi que esta perfecta, bueno,
yo soy más que perfecta.
-Chicas, estoy nerviosa...
-¿De qué Rob?-dijo Jane al repasarle el rimmel.
-De que la gente se ría de mí – dijo Roberta mientras miraba
de un lado a otro de la habitación.
-Tranquila, no se reirán de ti, vienes con nosotras- Summer
la agarró del hombro mientras se lo decía.
-Vamos chicas, los chicos Cullen nos esperan.
Salimos del apartamento como una exhalación y nos dirigimos
a mi coche, conduje deprisa, quería ver como la gente se quedaba impresionada
con mi obra maestra y tirar a pelo cresta a la cama. No iba a perdonarle a
Harry Van der Croeft lo que había hecho, me había dejado sin un polvazo único.
Al llegar a la mansión pudimos ver todas como la casa estaba
decorada elegantemente, con faroles caros a los lados del camino, y rosales aparecidos
de la nada junto a los faroles. El camino que antes era de piedra ahora era de
arena, pero no de una arena normal, sino blanca como la de las playas caribeñas.
Roberta estaba impresionada, seguro que nunca había visto estas cosas, la
verdad es que nosotras sí, en las cenas de gala que hacían nuestros padres en
nuestras mansiones, pero los decoradores no tenían tan buen gusto como los de estos
cinco chicos.
La puerta de la casa estaba cerrada, pero se escuchaba música
bailable dentro y supusimos que estaban todos dentro. Cuanto más nos acercábamos
a la casa la música tenía un volumen más alto, pero la letra de la canción era incomprensible,
estaba en un idioma el cual no había escuchado antes.
-¿Quien toca el timbre?
-Eeeh, yo no, estoy demasiado asustada- Roberta se agarraba
a mi vestido.
-Estate quieta que al final me lo rompes y es caro y como lo
hagas eres mujer muerta querida- mire furiosa a la friki.
-Ya toco yo- Summer no aguantaba más el estar ahí fuera.
Antes de que pulsara el botón del timbre la puerta se abrió,
dejando ver una figura vestida con vaqueros, americana roja de universidad y
pelo engominado hacia arriba al estilo cresta.
-Buenas noches señoritas, pasen, las estábamos esperando
ansiosamente- Zayn les echó un rápido vistazo a mis acompañantes para seguidamente
mirarme a mi- Jessica, estás preciosa, te queda muy bien ese vestido- miró mi
vestido de arriba a abajo con cara pervertida.
Le sonreí pícaramente y entré en la casa. Vi a bastante
gente bailar, había perdido a mis amigas en lo poco transcurrido de tiempo que
nos habíamos separado y no las encontraba con un rápido vistazo, asique supuse
que estarían en las demás habitaciones y seguí a Zayn.
Nos paramos al lado de la mesa de comida y bebida y miré todo
el salón detalladamente, había objetos de mucha antigüedad y de valor incalculable
por toda la habitación ¿De dónde habrían sacado todo ello? pero lo que más me
impresionó fue una pintura que se situaba en el techo del salón, eran todos los
menores Van der Croeft junto con su padre. Miró cada una de las facciones de su
cara, pero no había ni rastro de parentesco con alguno de estos.
- ¿Te gusta? el otro hombre que sale con nosotros es nuestro
padre- Zayn me tendió un vaso lleno de una sustancia roja.
-Lo había supuesto, ¿Dónde está ahora mismo? ¿Por qué no está
con vosotros?
-Está de negocios, necesita mantenernos y quedándose aquí no
consigue demasiado dinero- le dio un sorbo a su vaso.
-Oh, vaya.
Miraba por todo el salón, la gente se movía ligeramente,
parecían colibrís en movimiento como si algo o alguien los hubiera hechizado.
Pude ver como Roberta estaba hablando con unos chicos felizmente. <<Por
fin ha ligado la orco de mordor>> pensé, Summer hablaba entretenidamente con Ginna, la
cual vestía entero de cuero y con zapatos de plataforma de escándalo, pero de
Jane no había rastro.
-Zayn, ¿Sabes dónde anda Jane?
-Supongo que está con Harry arriba.
Cogió una de mis manos y comenzó a danzar lentamente, se movía
ágilmente, más que los otros invitados a la fiesta. Me dio una vuelta y otra y
otra, así hasta que consiguió que me pusiera a bailar junto a él, la música me
parecía cada vez más distinta, más siniestra con cada segundo que pasaba, pero
no me importaba, solo estaba concentrada en bailar junto a él y en mirarle a
los ojos.
Si el tiempo pasaba no me importaba, quería quedarme allí para
siempre, con alcohol, música, baile, mis amigas... ostios, ¿Y mis amigas? Las había
perdido de vista, Roberta ya no estaba en la pared hablando con esos chicos y
mi hermana tampoco se encontraba donde la había divisado por última vez, Gina
estaba hablando muy amistosamente con un chico rubio y de ojos grises y parecía
que de un momento a otro se le iba a echar al cuello. Todos los presentes de la
fiesta estaban acalorados, parecía que necesitaban realizar sus necesidades
sexuales en cualquier momento y no les importaba que hubiera más gente presente
allí, lo que vi la última vez en esta casa se estaba volviendo a realizar pero
con más gente que la vez anterior y esta vez yo también formaría parte de ello.
-¿Quieres que nosotros nos vayamos arriba?
Zayn se mordió el labio mientras jugueteaba con un mechón de
mi pelo. Me recorrió con la yema del dedo toda la nuca haciendo que el vello de
esa parte de mi cuerpo se erizara. Todo mi cuerpo se estaba calentando de unas
maneras insospechadas y estaba en mitad de una fiesta en la cual todos iban a
follar con todos. Los invitados estaban empezando a quitarse poco a poco la
ropa, pero no me importaba, yo iba a formar parte de esa orgía y me parecía bien,
uno de los invitados se acercó a mí y me lamió el cuello para seguidamente besarme
de manera intensa. Zayn apartó a ese chico de un empujón, me agarró y me llevó escaleras
arriba, mientras lo hacía fui yo la que le comía el cuello a besos y le lamía.
-Jess no hagas eso- se notaba que se estaba poniendo palote.
-¿Por qué? si te gusta mucho.
Abrió la puerta de la habitación con la mano que le quedaba
libre y me tumbó en la cama.
-Estas actuando extraño.
-Para nada, estoy actuando como la gente actúa en una orgía,
vuestros invitados hacen lo mismo que te he hecho yo.
-Ellos no son tu Jess, contrólate.
-¿Celoso?- sonreí mientras jugaba con el mechón de pelo que
había jugado anteriormente Zayn.
-No, pero tú estás aquí por mí.
-Vale, yo he venido aquí por ti para hacer una cosa.
Me aproxime a pelo cresta y toqué su paquete, estaba duro,
le había puesto palote el verme morreando a otro tío y el comerle el cuello. Hacía
gracia que le pusiera con solo eso. Desabroché su pantalón y bajé la bragueta.
Mientras lo hacía, el me bajó la cremallera del vestido. Le quité con fuerza la
americana y le alcé la camiseta que llevaba debajo, los abdominales que
mostraba me estaban poniendo más cachonda, perraca si podía decirse. Con
suavidad me tumbé en la cama y nos morreamos como si no hubiera un mañana, a la
vez el masajeaba mis pechos, me desabrochó el sujetador y lo tiró lejos, comenzó
a besarme por la parte del pecho y yo no paraba de gemir. El ambiente se había
caldeado mucho abajo y aquí arriba se estaba caldeando más, como si estuviera
en un infierno. Podía notar como su sudor caía sobre mí, mi respiración cada vez era más entrecortada y yo necesitaba
que me metiera algo ya.
-Zayn, joder, venga.
-¿No tienes aguante eh?
-Ayer me dejaste con el calentón, asique venga.
Con mis piernas pude darle la vuelta y me quedé encima suyo,
comencé a hacer lo mismo que me había hecho el, salvo que en vez de masajearle
los pechos yo con la yema de los dedos le acariciaba los pezones. Sentí como
algo detrás de mi estaba deseando entrar en cierto lugar, pero el dueño parecía
querer hacerme sufrir. Zayn volvió a darnos la vuelta y mientras me volvió a
comer a besos, sentí una punzada en el cuello, todo se estaba volviendo oscuro y
negro.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
''El hermano estúpido de los Van der Croeft.''
Narra Jane:
Mierda. Mierda. Mierda.
¿Quién se creía ese que era? Argh. Odio a los chicos como él. ¿Cómo se atrevía a venir a nuestra casa a hablarme de ese modo? Ni que fuera mi padre.
Después de que Harry-el-sucio se fuera y me dejara con ganas de salir detrás de él y pegarle un puntapié subió a los pocos segundos su hermano Zayn. Estaba claro que aquel Don Juan quería beneficiarse a Jess pero no iba a ser tan fácil.
Se notaba que Zayn no se llevaba muy bien con Harry. Normal, era un borde de mierda.
Jess se había puesto monísima para su cita con el Casanova y por lo que acerté a oír iban a ir a casa de los padres de ella. Demasiado pronto presentarles a sus padres en la primera "cita", ¿no? Pero qué más daba si el objetivo era acabar en una cama. Vamos, Jess, te lo tiras el tercer día de clase y eres mi heroína.
Traté de no pensar mucho en el percance que había tenido con el hermano más idiota de los Van der Croeft. Si antes me había emocionado el beso forzado en clase ahora solo me daban ganas de vomitar.
La mañana siguiente decidí mandar a la mierda las malas vibraciones que me habían inundado los últimos días y me levanté antes para ponerme más guapa de lo que ya era. Un poco difícil, pero como era perfecta podía conseguirlo.
Me puse el uniforme y arreglé bien mi corbata antes de salir. La falda tableada estaba muy por encima de la rodilla y mi camisa blanca bajo el jersey estaba perfectamente planchada. Me coloqué la diadema burdeos sobre el pelo hacia atrás y me puse el abrigo beige clarito con delicadeza. Observé las medias de color casi rosa pálido con detenimiento. Perfectas.
Jess bajó las escaleras a todo correr con los tacones en una mano y el bolso de Dior en otra. Pasó por delante de mí como una exhalación y cogió dos galletas integrales y se las metió en la boca.
-Vaaaamonos, señoritas-gritó, poniéndose los zapatos a la vez que masticaba velozmente.
-¿Qué tal el sexo?
-Alucinante: una pasada de cuerpo, una pasada de movimientos, yo repetía mil veces, fue genial...
-No hubo sexo, ¿verdad?-concluí yo cogiendo mi bolso también y encaminándome a la puerta.
-No-admitió Jess con cara de "el fin del mundo es realmente en el 2012" y un poco enfurruñada-.Tu querido y estúpido Harry-Cullen nos interrumpió.
Ah, que también jodía a mis amigas, no solo a mí. Genial, ya me podía morir feliz, nótese el sarcasmo.
Summer ya nos esperaba en la puerta, muy puntual como siempre, leyendo algo en sus apuntes de economía.
-No es mi querido, pero sí es estúpido.
-Lástima que entró en aquella habitación tan increíble -Jess abrió la puerta y dejó que Summer pasara primero-.Pero lo más raro fue que abajo el rubiales y el de los ojazos azules tenían una fiesta con un montón de chicas. Vamos, una orgía mismamente, solo les faltaba desnudarse.
Malditos...no invitarnos a nosotras...
Cuando llegamos al instituto y bajamos en el aparcamiento me di cuenta de que había una chica nueva que se bajaba del coche de Harry. Estaba claro que podía ser una hermana adoptada pero ella y el idiota de los Van der Croeft se miraban de una forma que no lo hacían los hermanos.
Vale, yo me había liado con mis primos lejanos porque no nos conocíamos de mucho y porque yo era una cerda integral pero... ¿hermanos? No, nunca…ni siquiera adoptivos.
Pasamos a su lado y Harry cruzó su mirada con la mía, pero la desvió tan rápido que llegué a pensar que me lo había imaginado.
El resto del día pasó rápidamente y sin mucha novedad. Salvo que la hermana nueva, Gina se llamaba, estaba acaparando demasiadas miradas para mi gusto. Miradas que nos pertenecían a nosotras.
Jess parecía molesta y Summer bastante indiferente. Además, dijo que la tal Gina era bastante amable con ella y que Niall nos había invitado a una fiesta que daban en su casa.
No pensaba ir a esa fiesta ni aunque me arrastrasen.
Después del almuerzo y una clase aburridísima de historia, nos encontramos a Summer un poco alterada. Cosa bastante rara porque la paciencia era su lema.
-Dispara-le dijo Jess.
Estábamos en el pasillo y había bastante gente. Summer sacaba sus cosas de la taquilla y metía una carpeta negra. Yo me dediqué a guiñarle un ojo a uno de los deportistas de un curso más que el mío, del curso de Summer. Él me devolvió el guiño y sonrió. Estaba muy bueno.
-¿Qué?-dijo Summer, ignorando un poco a su hermana.
-¿Por qué vienes como si acabases de ver a Liam Hemsworth hacerte un striptease en el baño?
-¿Yo? No.
-Habla que soy tu hermana.
Summer suspiró largamente.
-Acabo de besar a Niall Van der Croeft, ¿contenta?
Jess cerró la taquilla de su hermana con fuerza.
-¿Qué?
-Lo que oyes.
-¿Por qué?
-Porque me dio la gana.
Bien dicho, pensé.
-Se hizo el chulo y le dejé con las ganas.
Jess sonrió. Le gustaba cuando Summer hacía cosas que ella haría.
-Lo de la fiesta va en serio.
-Claro que va en serio. Yo voy a ir.
-Yo no-me despedí del tío bueno con la mano.
-Espera, me ha parecido oír mal-dijo Jess entrecerrando los ojos.
-Oíste perfectamente, rubia-le dije sonriendo-. ¿Qué te dijo Niall para que le dieras una lección, Summer?
-Digamos que dijo no sé qué de Zayn y Jess ya se sabía, que a Harry le gustabas tú y que entonces él...pues lo dejó así.
Presté más atención de la necesaria.
-¿Que a Harry yo qué?
-Le gustas a Harry Van der Croeft-sentenció Jess-. Normal, hasta yo te violaba ahora mismo.
Fruncí el ceño. Eso era mentira. Harry me odiaba, yo a él. Así era como funcionaba esto.
Tenía que enterarme de más.
-No lo creo. Creo que tiene algo con su hermana.
-Lo dijo Niall, algo habrán comentado-dijo Summer.
-Solo hay una forma de averiguarlo-susurré, con una media sonrisa.
Jess me miró y adivinó mis pensamientos. Sonrió también.
Me giré y busqué a alguien con la mirada. La encontramos con la cabeza metida en su taquilla y ajustándose las gafas mientras sorbía por la nariz sonoramente. Menudo panorama.
-Hoooola, Roberta-la saludé poniéndome a un lado de su taquilla mientras sonreía falsamente y Summer y Jess se ponían al otro lado-. ¿Cómo te va?
Ella nos miró a las tres, bastante sorprendida. Cogió su inhalador y aspiró profundamente.
-B-bien, J-jane.
-Tranqui, Rob-dijo Jess-, ¿puedo llamarte así? Es que entre amigas nos ponemos apodos, ¿sabes?
Roberta asintió. Creí que le daría un ataque o algo.
-¿Queréis que os haga un trabajo o algo?-musitó.
-No, no-dije rápidamente-.Las amigas no se obligan a trabajar, ¿a que no, chicas?
Jess y Summer negaron exageradamente. Me encantaba intimidar a la friki de Roberta.
-Las amigas se hacen favores-alcé las cejas-. ¿Tú me harías uno, Robbie?
Ella evitaba mirarme. Asintió con miedo.
-Ajá.
-No te he oído-dijo Summer.
-Sí, chicas.
Jess le pasó un brazo por los hombros y comenzó a avanzar junto a ella pasillo abajo. Yo cerré su taquilla con una sonrisa.
-Bien-dijo Jess-. Nuestra pequeña Jane tiene una inquietud, ¿sabes? Quiere saber cosas. Ella es así.
-Ya ves, no puedo evitarlo.
Summer trataba de no reírse.
-¿Qué quiere saber?
-Digamos que tú-Jess cogió un mechón de pelo negro un poco grasiento de Roberta-,eres una chica "de doble bolsa" para los chicos.
-¿Doble bolsa?-preguntó ella, sin comprender.
-Sí, no nos detengamos en definiciones ahora.
Summer soltó una carcajada sin querer. Yo me contuve de nuevo.
-Hagamos un trato-le dije a Roberta-.Tú le sacas información a Harry Van de Croeft y yo te llevo a la fiesta que hacen en su casa esta noche.
Roberta se sorprendió. Parecía querer librarse de su apariencia de rata de biblioteca y salir con las populares del instituto.
-¿Hay trato?
-No sé, él es muy guapo, increíblemente perfecto...no sé si podré hablarle. Lo siento.
-Escucha, Betty-la-fea-Jess frunció el ceño-. ¿Sabes quiénes son las reinas del instituto?
-Sí-Roberta aspiró aire-.Summer, Jane y tú habéis sido coronadas reinas del baile de Halloween, invierno, primavera y el del final de curso innumerables veces.
-Ah, sabes de qué habla entonces-dijo Summer.
-Bien-intervine yo acercándome a ella-.Pues escúchame bien Roberta Higgins: o haces lo que te digo o tu vida será más deprimente que ahora.
Roberta tragó saliva y asintió. Jess sonrió con triunfo.
Quedamos con la empollona al salir de clase para llevárnosla a casa y quitarle de encima aquella máscara de orco mientras ella nos contaba lo que averiguó sobre Harry.
-Veréis-dijo, un poco más calmada mientras Summer le enseñaba a hacerse la cera-, ¡aaaaaaaau!
-Tiene que doler, Rob.
-Lo siento-susurró.
-Prosigue-le dijo Jess con su vestido color blanco ajustado y de infarto mientras se maquillaba.
-Le hablé en clase de matemáticas y es un hacha con los números, me corrigió en tres ocasiones... ¡a mí!
-Ajam-Summer estaba sudando la gota gorda por dejarla "pasable" al menos.
-Ve a la parte interesante-le dije colocándome mejor el pijama.
No iba a ir a esa fiesta.
Roberta apretó los dientes cuando Summer dio otro tirón.
-Dijo que era muy lista y muy amable, que podría pasarme por su fiesta-dijo con ilusión-.Me invitó sin saber que vosotras lo habíais hecho ya, es un caballero.
-¿Qué más?-Jess ya le había ondulado el pelo y la estaba maquillando ahora.
-Pues...-puso cara de inseguridad.
-¿Qué?-le pregunté.
-Le pregunté que si su hermana era nueva y me dijo solamente que sí. Nada sentimental.
-¿Y?
-Pues que después me dijo que qué hacía hablando con vosotras en el pasillo y le dije que me caíais muy bien, sobre todo Jane.
-¿Dijiste qué?-dije con cara de "estás loca".
-Sí...-se mordió el labio-.Y él me dijo que eras de las pocas chicas con las que no se molestaría en hablar, que me alejase de tí. Es muy amable aconsej...
-Es imbécil. Y se va a enterar-sentencié levantándome de golpe.
-¿Qué haces?-Summer levantó la cabeza de lo que hacía.
-Pienso ir a esa fiesta, y no voy a salir de ella hasta que Harry Van der Croeft suplique mi nombre para que me quede entre gemido y gemido.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Kill Niall Volumen 1
Narra Summer:
Tenía que admitir que mi vida nunca había sido muy normal. Mi familia era rica y yo vivía con un par de adolescentes con las hormonas absolutamente revolucionadas, como fuegos artificiales, que sólo pensaban en el placer por el placer. Pero aun así, desde que esos chicos nuevos habían puesto pie en el instituto hacía unos días, habían comenzado a ocurrir cosas raras por doquier. Primero fue Jane, que se pasó un día entero traumatizada por a saber qué razón (me hubiera gustado ayudarla, pero cuando pude estar un rato con ella por la noche ya se le había pasado), luego fue Jess trayendo a su nuevo ligue a casa de mis padres (algo a lo que había rehusado siempre por multitud de razones), y por último los rumores ciertos que se iban propagando por el instituto a increíble velocidad sobre las orgías que se celebraban en la mansión Van der Croeft. Por lo visto no hacía falta ser especialmente guapa, rica ni inteligente. Mientras estuvieras dispuesta a probar los muelles de sus camas con ellos eras bienvenida. Me preguntaba cómo lo estarían asimilando Jess y Jane, adictas al sexo pero acostumbradas a ser el centro de atención en sus hombres, cuando alguien de andares felinos se puso delante de mi pupitre:
-Perdona, Summer, ¿verdad? Estaba intentando hacer los ejercicios que nos ha mandado el profesor Carter, pero hay una cosa que no me ha quedado clara. ¿Sabes cuándo hay que usar cada una de las fórmulas?
Por fin se había dignado a hablar. La chica nueva, aparentemente un año más mayor que los maromos y llamada Gina, se había sentado sola el primer día y había puesto todo su empeño en aislarse de los demás, esquivando incluso a los compañeros de clase que se habían acercado para ligar con ella. Sabía que su amabilidad estaba motivada por el interés, pero tampoco tenía nada en contra de ella y nunca se sabe cuándo se puede necesitar un favor de vuelta. Por otra parte, se notaba que era inteligente, puesto que había formulado su pregunta directamente sin darme oportunidad de rechazarla.
-Claro, mira, esta primera se usa para...
Le expliqué todo con paciencia y una sonrisa. Al mirarla, pude observar que sus ojos ya no transmitían superioridad ni sus movimientos aires de grandeza. Parecía una chica corriente y moliente. Me preguntaba si eso iba a durar mucho y no tuve que esperar demasiado para averiguarlo. Cuando sonó el timbre que señalaba el final de la clase y el comienzo de la hora del almuerzo me dirigí con Álex hacia el comedor. El pasillo estaba petado de gente
y noté cómo alguien me alcanzaba y se ponía a mi lado.
-Perdona-era Gina otra vez, con una voz melodiosa que intentaba sonar tímida-, ¿podría sentarme con vosotros en la mesa? Me gustaría cambiar de aires.
Tuve el impulso de preguntarle si es que se había peleado con algún miembro de su familia, pero en seguida comprendí que eso no era de mi incumbencia, por lo que simplemente le di vía libre. No podía salir nada malo de ahí, ¿verdad? Álex y yo nos sentábamos con Jane, Jess y otros miembros selectos a cual más pintoresco. Obviamente, Gina se apresuró para ponerse a mi lado, mientras que Álex se quedó a mi derecha como fiel amigo (además de ex y persona por la que todavía siento cierto resquemor por lo que pasó. Nuestra relación es complicada). Todos se quedaron un poco sorprendidos, pero nadie dijo nada y unos cuantos saludos se cruzaron por la mesa. Por lo visto en la de los Cullen, que era como yo a veces llamaba a los nuevos por sus obvias similitudes (tías y tíos buenorros que dicen ser familia y que se sientan solos. Sólo les faltaba ser vampiros), había pasado lo mismo, porque al rato se acercó el miembro más rubio de todos, al que llamaban Niall.
-Hey, Gina, ¿qué haces aquí? Si te vas a comer a otro lado que sea a Nando's al menos. Y tráeme algo de paso. Louis seguro que quiere una zanahoria...
-De eso nada, pequeño. He decidido que no puedo seguir estando sólo con vosotros. Necesito hacer amigos y Summer se ha mostrado muy amable conmigo antes.
El rubio posó sus ojos en mí y nos quedamos mirando por un momento. Aunque era más alto que yo y su cuerpo dejaba claro que era el de todo un hombre, tenía aire desenfadado, mejillas sonrojadas y un aspecto infantil que se me antojaba gracioso. Ahora que le tenía más cerca me daba cuenta de que quería tener en un futuro un hijo como él.
-¡Oh! ¡Hola!-dijo sorprendido y tímido-Yo soy Niall. Me alegro de que hayas hecho buenas migas con Gina. Es encantadora a veces, pero tiene carácter.
En ese momento su amiga le lanzó una mirada infuriosa. Él, que captó el mensaje, cambió rápido de tema.
-Ah, sí, esta noche vamos a hacer una fiesta en nuestra casa. Podéis pasaros si quieréis. Estaría genial.
Conociendo la temática de sus fiestas, Álex se hizo el loco, Jess y Jane se miraron pensativas, el resto se puso a cuchichear y yo, directamente, me dediqué a observar disimuladamente a todos ellos y a la comida, hasta que ya no pude evitarlo más y por no ser descortés decidí volver a mirar a esos ojos azules llenos de vida que en ese momento estaban centrados en mí. Mierda.
-¿Y tú? Vendrás, ¿verdad? ¡Lo pasaremos de cine!
-¡Sí!-chilló Gina-No te preocupes, yo también estaré allí. Y ahora ya conoces a Niall. Quédate con nosotros. Te presentaremos al resto. Será una fiesta estupenda.
Un momento. Un momento. Un momento. Un momento. ¿Qué estaba pasando aquí? ¿Los Van der Croeft, famosos por sólo relacionarse con los demás para darse un revolcón ahora querían ser mis amigos? ¿Por qué yo? No era fea precisamente para quererme sólo como amiga y no encontraba nada que pudiera tener yo y que ellos desearan. Por otra parte, si lo que vio Jess se repetía, me estaban invitando en realidad a una orgía, ¡y con Gina! Definitivamente mi respuesta era "NO".
-Pues la verdad es que...-me estaba preparando la excusa sobre la marcha cuando el timbre me salvó.
En ese momento un par de figuras se levantaron rápidamente de donde estaban sentadas, me cogieron cada una de un brazo y me llevaron a marchas forzadas al cuarto de baño de las chicas. Eran Jane y Jess.
-¡Locarra ¿qué ibas a hacer?! ¿Te acuerdas que hablamos de eso ayer por la noche? Ya sabes lo que te vas a encontrar si vas.
Qué ironía que Jess me llamara eso. Yo no fui la que voló literalmente por los aires con Jane nuestro anterior instituto y fue expulsada por ello.
-Ya lo sé, Jess. Iba a decir que no, aunque esto de que me raptéis también me viene bien. Pero hay algo que no entiendo, su forma de describir la "fiesta" no es la que usarías para una orgía...
-Eres mayor que nosotras pero del todo inocente, Summer-contestó Jane con cierta dulzura y aguantando un suspiro-Quizás por eso te han elegido.
-¿Qué?-pregunté desconcertada-¿Insinúas que no pueden pensar en mí para tener sexo por lo guapa que soy y lo buena que estoy?
-La verdad es que el caché allí era un poco bajo...-apuntó mi hermana.
Ya no podía aguantarlo más. Ellas, que se iban tirando a todo lo que se movía y a las que apostaba que les faltaba poco para liarse entre ellas, podían hacer eso y más, que no pasaba nada. Pero yo, que estudiaba y era responsable, resulta que también era demasiado buena y se aprovechaban de mí. Por no hablar de que ni siquiera ninguno de los chicos nuevos parecía haberse fijado de momento en mi persona. Eso era algo a lo que no estaba acostumbrada. Los hombres se sentían atraídos por mi belleza, mi inteligencia y mi simpatía. ¿Qué demonios les pasaba a esos bichos raros? ¿Y qué les pasaba a esas dos brujas que tenía como compañeras de piso? ¿Qué maneras eran esas de hablarme, bajándome todo el ego y la moral de golpe? Me fui, cabreada. Eché a andar con paso rápido hacia mi aula, intentando olvidarme de todo aquello por el momento. La clase ya había comenzado, por lo que me disculpé al entrar, pero como el profesor sabía cómo era, no le dio importancia. Decidí concentrarme en la clase y pensar en lo que había pasado después.
Me sentí extrañamente afortunada cuando el señor Aaronson nos mandó leer un nuevo libro. Así tenía una excusa para escaparme nada más acabar la clase a la biblioteca. Dicho y hecho, en cuanto sonó el timbre salí escopetada directa a ese santuario de libros que no muchos alumnos pisaban. Jess y Jane probablemente ni sabían cómo se pronunciaba el nombre. Por fortuna, con el tiempo Álex había aprendido a dejarme mi espacio cuando huía como ahora, por lo que seguro que no vendría, y con suerte Gina no habría tenido tiempo de seguirme la pista hasta aquí. Si cogía el libro y esperaba un poco, la gente se iría a su casa y podría perderme legítimamente la inocente fiesta de los Cullen. Ser buena persona es complicado.
Miré la enorme sala. No había nadie, salvo la bibliotecaria, que escuchaba música con unos cascos. Muy moderna ella, como el resto de gente de ese instituto. Lo que hacía el dinero. Empecé a ponerme a buscar lo que me habían pedido. Había pasado por unas cuantas estanterías cuando me encontré con alguien a menos de 20 cm.
-¡Oh! ¡Dios!-exclamé, tremendamente sorprendida y dando un paso atrás.
Me preocupé por alzar la voz, pero luego recordé que el otro ser humano allí estaba tan a lo suyo que si hubiera pegado un tiro tampoco se hubiera enterado.
-¡Hola, Summer, te estaba buscando!-saludó alegre el muchacho rubio y de ojos azules que quería invitarme al Infierno.
De todos, tenía que encontrarme precisamente con él. Tanto para nada.
-¿Cómo sabías que estaba aquí?-pregunté extrañada.
-Te vi caminando por delante de mi clase en esta dirección nada más sonar el timbre. Eres una chica lista, así que no hay pérdida.
-¿De verdad parezco una rata de biblioteca?
-No, pero eres más seria que otras chavalas y siempre tienes cara de estar pensando en cosas y analizándolas.
Me quedé muda del asombro.
-¿Cómo sabes tú eso...?
-Venga, ya has visto que entre tu grupo y el mío hay parejitas. Nosotros, y me incluyo, miramos con cierta frecuencia hacia donde vosotras estáis. Nos gustáis. Por eso quiero invitarte a nuestra fiesta. Jess ya estuvo un poco ayer, Jane no tardará en unirse. Faltas tú.
-Sé lo que hacéis en lo que vosotros llamáis fiestas. Son orgías y no os importa cómo sea la chica mientras sea facilona. ¿Por qué tengo que ir yo si no he mostrado interés? Pegad una patada a una piedra y saldrán 20 pivas deseosas de estar con vosotros en esa situación.
-No lo entiendes, ¿verdad? Para esas cosas realmente cualquiera vale, pero he dicho que nos gustáis. Vosotras sois especiales. A Zayn le gusta Jess, a Harry le gusta Jane y...-Niall se calló, temeroso de contar más.
Yo no comprendía nada. A Gina no le iba a gustar, espero, y a él acababa de conocerle hacía apenas unas horas. Zayn y Harry se habían acercado a mis compañeras, pero lo de este rubio simpático y yo había sido fruto de la casualidad, ¿verdad? ¿O era tímido y había aprovechado la situación? Había tantas cosas que no entendía que decidí dejar de pensar. Sólo sabía que tenía que darle una contestación y entonces la conversación que tuve con Jane y Jess regresó a mi mente: Soy demasiado buena. Me toman en pelo. No les gusto de verdad. Se aprovechan de mí. Algo quieren. Algo quieren. Algo quieren. Algo quieren. Entonces tomé mi decisión y me dejé guiar por mis impulsos. Di un paso hacia adelante hasta quedarme pegada a él. No se apartó, por lo que seguí con el plan.
-¿Acaso quieres que vaya esta noche a tu cama y te haga esto?-dije bajando la voz hasta hacerla casi un susurro mientras acercaba mi cara poco a poco a él.
Me puse un poco de puntillas y le besé. Noté su sorpresa, pero no un rechazo, por lo que subí mis brazos y los uní detrás de su cuello. En seguida él puso los suyos detrás de mi espalda, agarrándome, y me devolvió el beso, dulce al principio pero más y más fiero cada segundo que pasaba. Nuestras respiraciones también se fueron acelerando, mis manos enredándose en su pelo rubio y las suyas camino ya debajo de mi camiseta. La cosa se estaba desbocando, pero no me importaba. Comencé a quitarle la suya a él también, sin dejar de besarle, y pegué mi cuerpo todavía más al suyo para que pudiera sentirme plenamente. Noté que la cosa iba bien, el chico estaba a punto. Entonces me aparté de golpe y respondí yo misma a mi anterior pregunta.
-Pues no.
Y me fui, sin el libro que buscaba y con un calentón del quince a mi casa.
viernes, 31 de agosto de 2012
Narrador 0:
Zayn se chocó contra Harry en las escaleras y le dejó pasar, tenía prisa en encontrarse con la rubia y no quería pelear ahora con su "hermano". Llamó al timbre correspondiente y la chica abrió, iba muy guapa con ese conjunto cosa que a Zayn parece que le encantó demasiado ya que se quedó con la boca abierta. La chica sonrió y le indicó que le siguiera.
-¿Y tus padres entonces a que se dedican?- soltó de pronto el chico.
-Mi padre es el presidente de una compañia muy importante y mi madre se dedica a fastidiarme la vida.
Los chicos continuaron andando hasta el garage de la chica y montaron en el todoterreno de esta. La travesía se hizo un poco larga, ya que no hablaron durante todo el trayecto y la casa de los padres de la rubia estaba en el otro extremo de la ciudad y como estaban por ciudad no podían ir muy rápido. Al llegar a la mansión pudo ver como esta casa se parecía a la mansión que había en el bosque, seguramente sería del mismo constructor, pensó el chico.
Salieron del coche y andaron por el camino de piedra que había en el suelo. Este llevaba hasta la puerta de la mansión y daba un rodeo por toda la casa. Llamaron a la puerta y una señora con aspecto bondadoso abrió la puerta.
-Buenas noches señorita, su padre la está esperando.
-Muchas gracias Greta- la chica le miró con dulzura.
Parecía que esa pequeña diabla tenía sentimientos hacia las demás personas y no era tan superficial y fría como aparentaba, los dos muchachos pasaron dentro y Jessica fue hasta el salón, seguramente ahí se encontraban los padres de la chica, esta echó un rápido vistazo a la habitación antes de entrar para asegurarse que estaba su familia dentro e indicó a Zayn que la siguiera. La velada pasó tranquila salvo porque el padre no paraba de mirarla primero a ella y seguidamente al chico con lo cual tuvieron que irse casi nada mas empezar a cenar ya que Jessica se estaba poniendo nerviosa. Al salir de la majestuosa mansión la chica comenzó a sonreír, parecía que el haber estado allí dentro la agobiaba y se la notaba llena de vitalidad.
-Bueno, ahora que hemos salido de tu casa, ¿que hacemos?- dijo el chico mordiendose el labio.
-Pues... ¿porque no vamos a tu casa? en la mia está mi hermana y Jane y no me apetece que nos escuchen.
-¿Escuchar que?- el chico puso una media sonrisa.
-Pues... lo que haremos tu y yo, cosas malas e indecentes para los niños.
Jessica habia dicho eso mientras se había acercado al chico, le había agarrado de la camisa y sus bocas se acercaban lentamente, la boca de la rubia se quedó a 5 cm de la del moreno cuando se dio la vuelta y se rio a carcajada limpia.
¿Que le hacía tanta gracia? a un vampiro no se le provocaba y esa chica se había pasado con esa chulería, el cuello de Jessica estaba al descubierto y a Zayn le entraron muchas ganas de morderla, tantas que se acercó a la chica sigilosamente, la cogió de la cintura, la dio media vuelta para que ella le mirara y la alzó.
Jessica no pudo resistir esa tentación y nada más alzarla comenzó a besar al chico, primero besos cortos y suaves para continuar con unos besos largos y apasionados. Ninguno de los dos chicos podía aguantar mucho más la excitación, necesitaban una cama cerca sino lo acabarían haciendo delante de todo el mundo y no querían ser unos exhibicionistas.
La rubia mordió el labio inferior del chico y se deshizo de su agarre, le cogió de la mano y le arrastró hasta el todoterreno, tenían que irse de allí porque seguramente los padres de esta habían visto el ataque de pasión que habían sufrido los muchachos.
La tensión que se palpaba en el coche era eléctrica y no podían resistir mucho más. Jessica conducía deprisa y cuando llegó cerca del bloque de apartamentos no supo que camino escoger: la de su casa o la casa de pelo cresta.
-Vamos a mi casa, estaremos mas agusto allí- dijo el chico con impaciencia.
-Vale.
Estaban los dos con un calentón impresionante y Jessica no paraba de aumentar la velocidad, el chico la atraía de forma insospechada y necesitaba hacerle suyo ahora. A través de los árboles Zayn pudo ver como la mansión majestuosa se alzaba unos pocos metros más adelante. Jessica frenó fuerte y salió del coche a toda velocidad, Zayn hizo lo mismo, alzó de nuevo a Jessica y se dirigieron a la puerta de la casa.
Pelo cresta pudo escuchar como se escuchaba música procedente de dentro y se extrañó puesto que sus "hermanos" no le habían dicho nada de una fiesta. El chico le tapó los ojos a la chica con un pañuelo para que no viera la orgía que se había originado dentro y la llevó en brazos hasta su habitación, cuando llegaron a ella Zayn le quitó el pañuelo a la rubia y la tiró encima de la cama. Zayn no aguantaba más y deseaba estar dentro de Jessica, hacerla suya y poder así ganar la apuesta que le hizo a Harry. Se estaba imaginando de mil y un maneras las posturas que usarían, pero salió de su ensimismamiento al darse cuenta de que Jessica le estaba chupando la oreja.
-Yo no puedo aguantar mucho mas Zayn- dijo con voz insinuante la rubia.
Zayn la cogió de la cintura y la mordió el labio inferior juguetonamente, quería ver como ella se excitaba más de lo que estaba. Le encantó ver como ella sonreía y emitía gemidos provocadores cada vez que el bajaba sus manos por sus piernas hasta llegar a....
-Malik ¿sigue la apuesta en pie?
Jessica abrió los ojos sorprendida por la intrusión del hermano, Zayn no se esperaba que alguien entrara en su habitación puesto que les había dejado claro a sus hermanos que esa noche iba a conseguir llevarse a la cama a la rubia.
-Eh.... adiós.
Harry dio media vuelta y cerró la puerta de la habitación, Zayn cogió de la mano a Jessica y la atrajo hasta él, le habían jodido el polvo
pero bien y no sabía cuando iba a tener una oportunidad tan clara como esta para conseguirlo. La rubia se deshizo de su mano y dio una vuelta por su habitación, tenía varias objetos de cultura árabe y un bonito triángulo de plata que estaba colgando del techo, Jessica lo tocó con el dedo y este vibró pero no emitió ningún sonido, Jessica miró extrañado al triángulo y Zayn la apartó de ahí, el sonido que producía atraía a los vampiros y Jessica era una presa muy apetecible.
-Jess, ven aquí.
-Jaja, ¿que pasa Zayn?- Jessica no paraba de mirarle juguetona.
-No te acerques mucho a la ventana y a ese triángulo, puedes correr peligro.
Jessica se fue apróximando poco a poco a Zayn y cuando le iba a volver a besar sonó una melodía procedente del móvil de esta.
-¿Si? a, vale Summer, voy para allá, que siiii, ale adiós- sonaba indignada.
-¿Ocurre algo en tu casa?
Zayn comenzó a besar lentamente el cuello de la chica, sentía como el vello de Jessica se erizaba cuando sus labios rozaban algunas zonas del cuello, el sentía que ella deseaba quedarse y acabar lo que habían empezado, pero su hermana la había llamado y debía marcharse.
-Otro día terminamos lo que empezamos hoy ¿vale?- mientras murmuraba esto soltó un gemido sugerente.
-Pero esque quiero terminarlo ahora.
No paraba de besar su cuello, quería hacerla suya y luego morderla, el aroma que desprendía su cuerpo no era como el de los demás mortales, este tenía un olor especial. Estuvo apunto de hacerlo cuando Jessica de pronto le besó y fue hacia la puerta.
-¿Me acompañas?
-Claro.
No le quedaba otra, bajaron las escaleras hasta pasar por el salón, Zayn no se acordó de que sus "hermanos" aún seguían con la orgía hasta que vio la cara horrorizada que ponía su invitada de honor. Jessica se despidió de el con un beso y se fue corriendo dejando la puerta de la casa abierta.
Pelo cresta miró con reproche a sus hermanos cuando derrepente escuchó los pasos de dos personas que se aproximaban a el bajando la escalera principal, Zayn dio media vuelta y no eran otros que Gina y Harry.
-Enhorabuena Zayn- dijo triunfante Gina.
-Gracias, aunque... ¿se puede saber porque?
-Estas conquistando a una de las hijas del Sr. Smith logrando así la beneficiencia de nuestro clan, no como otros- dijo mirando con superioridad a Harry.
Este ofendido se marchó de ahí y se dirigió a la cocina.
-No lo estoy haciendo para beneficiarme Gina, lo hago porque me gusta el sexo y lo sabes.
-Entonces por lo que veo ninguno de vosotros está haciendo nada por el bien de la familia, entonces lo haré yo- dijo decidida.
-¿El que harás?- Zayn la miró con desconfianza.
-Me haré amiga de la otra chica Smith.
miércoles, 29 de agosto de 2012
''¿Quién es Jane?''
Narrador 0:
Harry supo que había sido demasiado brusco al hablarle así a una chica que no le había hecho nada.
Que la profesora los hubiese obligado a besarse no era culpa suya. Había sido un beso intenso que le hizo recordar sus labios, el tenerla cerca y el añorar que ya no estaba y se había ido para siempre...
Sacudió la cabeza, evitando pensar en el pasado. Jane y él ya habían tenido demasiado contacto para su gusto. Liam estaba seguro de que era una buena chica, un poco consentida, pero buena al fin y al cabo.
Eso no le importaba, eso no impedía que no le cayese bien.
Comenzó a pensar que ir a su casa a decirle aquello había sido un error pero a medida que se alejaba de su apartamento trataba de convencerse de lo contrario.
Bajó las escaleras, un poco alterado por la reacción de la joven. ¿Que no le había dado importancia al beso? Ya...podría ser, pero era muy poco probable.
Casi choca contra alguien: Zayn. Su hermano resopló por lo bajo y se apartó de su camino con cara de pocos amigos para perderse por las escaleras, en dirección al apartamento de aquellas dos preciosidades humanas.
Se había pasado la tarde hablando de que iba a llevarse a Jessica a la cama en nada y de que Harry tendría que quedarse con Perrie. Menudo idiota.
Harry entró en el Hummer que conducía Louis, que lo esperaba fuera. Su Jaguar se lo había prestado a Gina para no sabía qué cosa.
-Ey, vamos a casa, ¿no?-le preguntó.
Harry se puso a mirar por la ventana. Su casa estaba bastante cerca de allí.
-No quiero estar en una casa llena de chicas borrachas y humo, gracias.
-Hoy tocaba fiesta, Liam está en una reunión importante y nosotros tenemos la casa libre-arrancó el coche-.Además, Zayn puede que se traiga a Jessica-apretó con fuerza el volante.
-¿Acaso te molesta?-Harry alzó una ceja y se apartó un rizo de los ojos-.Es una humana, no estás enamorado.
-No, no lo estoy. Es solo que...-Louis calló e introdujo el vehículo por el camino del bosque hacia la gran mansión.
-¿Qué?
-Esa chica no es normal, Harry.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Hay algo...sobrenatural en sus ojos...Zayn está jugando con fuego. No debería arriesgarse con ella.
Harry lo miró. Estaba serio, hablaba en serio. .
-Louis, ¿acado sabes algo que yo no sé?
-Yo...-paró de nuevo y aparcó el coche en el enorme garaje-no, no, Harry. No es nada.
Harry no preguntó más. Era muy bueno ignorando algunos temas.
-Niall está arriba con la comida-Louis subió y bajó las cejas, sonriendo perversamente y cambiando de actitud.
-No tengo hambre.
-Vamos, Harry, hay una para ti solamente.
Harry frunció el ceño. Se oía música en el piso de arriba, en el salón.
Louis subió delante de él. Antes de llegar, Harry ya sabía de antemano cuántas personas había en la habitación. Eran siete contando a Niall. Seis personas en realidad.
Cuando apareció por el umbral de la puerta junto a Louis sus sentidos fueron invadidos por la mezcla de olores de aquel salón tan amplio (humo, perfume, alcohol,...sangre), por los sonidos de las risas femeninas seductoras y por las vibraciones de deseo que transmitían todos aquellos cuerpos juveniles.
-Harold, ven aquí-lo llamó Niall, rodeado de tres chicas. Dos morenas y una pelirroja-. Estas son mis futuras esposas.
Las tres rieron estúpidamente al unísono. Una de ellas, la pelirroja, se puso el pelo hacia un lado y dejó que el joven rubio le besara y mordiera levemente aquella parte de su cuerpo.
Harry supuso que estaría muy borracha y que aquellos patanes de Niall y Louis les habían alterado un poco la mente a las seis.
Louis rió sonoramente, se sentó en un gran sillón y se echó un poco de whisky en un vaso mientras que una chica de pelo negro y ojos azules y otra de ojos verdes se sentaban en su regazo. Louis miró sus muñecas y luego sus cuellos y se pasó la lengua por los labios.
-Samantha-dijo Niall, refiriéndose a una chica de pelo rubio y tez pálida-, ese de ahí es Harry. Sube con él al piso de arriba, él te cuidará.
Ella lo miró como una pantera, perezosamente de arriba a abajo como si quisiera llevarlo a la cama más cercana del lugar. Harry apoyó la espalda en la pared, inexpresivo.
-Estoy bien, Niall. Hoy no tengo hambre.
-Pero puedes divertirte, Styles.
Harry lo pensó detenidamente. No vendría mal jugar un poco con ella, ¿no?
Pero no quería, a quien quería en su cama era a Gina. No a otra. Tenía que hacer que la tal Samantha lo dejara tranquilo.
Harry la miró y salió del salón. Ella lo siguió, como una autómata.
-¡Ericaaa!-escuchó la voz de Louis, llamando a la criada de la mansión.
Se giró hacia la joven cuando estuvieron en el hall.
-Vaya mierda fiesta, cuando encuentre las bragas me voy-susurró, visiblemente ebria.
Harry puso los ojos en blanco. Cómo le exasperaban aquellas chicas adolescentes americanas.
-Hey, Sammy, Sam,...
-Samantha.
-Como sea. Ahora mismo no eres tú misma, así que vete a casa-le exigió, abriendo la puerta.
Ella titubeó pero obedeció.
Harry cerró de un portazo y se dirigió a subir las escaleras.
-Harreeeh, ¿por qué la has echado?-le gritó Louis.
-Eres un borracho-Niall se rió.
-No,no lo soy.
-Sí, lo eres-dijo la sensual voz de una chica.
Harry se acercó al salón. Gina había entrado por el jardín y estaba de pie al final de la habitación. Su pantalón de cuero negro se ajustaba perfectamente a su perfecto cuerpo y su blusa de encaje la hacía más irresistible aún. Agitó su cabellera rizada como resignándose a lo que decía Louis.
-No estoy borracho.
-Cariño, le preguntaste a Rebecca Black qué venía después del jueves...
-Friday, friday...-Niall musitó la canción y le dio un beso a una de sus chicas mientras reía.
-¿Sabes cuántas calorías tiene ese vaso de whisky?-le preguntó su chica, la del pelo negro y ojos azules.
-¿Sabes cuántas mierdas me importa?-Louis le guiñó el ojo.
Harry sonrió a medias.
-Te mereces un beso, Louis-dijo-...en la mejilla...con un bate de béisbol.
Gina rió y se acercó a él. Harry a sintió su perfume adentrarse por su fosas nasales. Ella cogió su mano y tiró de él.
Harry la siguió hasta la habitación de ella y la besó con desesperación cuando ella cerró la puerta.
La había echado de menos rodeado de tantas chicas sin cerebro.
Gina no dejó de besarlo ni un instante mientras le quitaba la camiseta negra y enredaba sus dedos en su pelo. Harry la alzó de tal forma que ella rodeó su cuerpo con sus piernas. A ciegas, ella lo llevó hacia la cama.
Él se tendió sobre ella y besó su cuello, para detenerse allí. Su mano recorrió su cintura y le sacó el ajustado pantalón de cuero.
-¿Quién es Jane?-susurró ella sin dejar de besarlo.
Harry se detuvo.
-¿Quién?
-Jane-Gina besó su cuello.
-¿Por qué lo preguntas?-él se apartó un poco, para mirarla.
-Porque la has besado.
Harry frunció el ceño.
-No es nadie.
-¿En serio?-Gina alzó una ceja-.Su padre está hablando con Liam ahora mismo. ¿Acaso tienes que llevarla a tu terreno para beneficiarnos? Porque si es así, hazlo.
Harry se incorporó sobre la cama. A veces a ella no parecía importarle nada más en absoluto que el bien de la familia.
-¿Qué?-le preguntó ella.
-No es nada.
-En serio, Harry-Gina se sentó junto a él-.Si esa chica es la clave para no delatarnos, debes ayudarnos.
Harry no contestó, se puso de nuevo la camiseta. Ella lo miró, extrañada. ¿De verdad no se daba cuenta de nada?
-¿Dónde vas?
-A dormir.
-Creí que dormirías conmigo.
Él solo salió de la habitación, cerrando la puerta suavemente tras de sí.
Él era solo un niño y ella ya era una mujer. Jane solo era una humana, y él era algo simplemente letal.
Harry supo que había sido demasiado brusco al hablarle así a una chica que no le había hecho nada.
Que la profesora los hubiese obligado a besarse no era culpa suya. Había sido un beso intenso que le hizo recordar sus labios, el tenerla cerca y el añorar que ya no estaba y se había ido para siempre...
Sacudió la cabeza, evitando pensar en el pasado. Jane y él ya habían tenido demasiado contacto para su gusto. Liam estaba seguro de que era una buena chica, un poco consentida, pero buena al fin y al cabo.
Eso no le importaba, eso no impedía que no le cayese bien.
Comenzó a pensar que ir a su casa a decirle aquello había sido un error pero a medida que se alejaba de su apartamento trataba de convencerse de lo contrario.
Bajó las escaleras, un poco alterado por la reacción de la joven. ¿Que no le había dado importancia al beso? Ya...podría ser, pero era muy poco probable.
Casi choca contra alguien: Zayn. Su hermano resopló por lo bajo y se apartó de su camino con cara de pocos amigos para perderse por las escaleras, en dirección al apartamento de aquellas dos preciosidades humanas.
Se había pasado la tarde hablando de que iba a llevarse a Jessica a la cama en nada y de que Harry tendría que quedarse con Perrie. Menudo idiota.
Harry entró en el Hummer que conducía Louis, que lo esperaba fuera. Su Jaguar se lo había prestado a Gina para no sabía qué cosa.
-Ey, vamos a casa, ¿no?-le preguntó.
Harry se puso a mirar por la ventana. Su casa estaba bastante cerca de allí.
-No quiero estar en una casa llena de chicas borrachas y humo, gracias.
-Hoy tocaba fiesta, Liam está en una reunión importante y nosotros tenemos la casa libre-arrancó el coche-.Además, Zayn puede que se traiga a Jessica-apretó con fuerza el volante.
-¿Acaso te molesta?-Harry alzó una ceja y se apartó un rizo de los ojos-.Es una humana, no estás enamorado.
-No, no lo estoy. Es solo que...-Louis calló e introdujo el vehículo por el camino del bosque hacia la gran mansión.
-¿Qué?
-Esa chica no es normal, Harry.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Hay algo...sobrenatural en sus ojos...Zayn está jugando con fuego. No debería arriesgarse con ella.
Harry lo miró. Estaba serio, hablaba en serio. .
-Louis, ¿acado sabes algo que yo no sé?
-Yo...-paró de nuevo y aparcó el coche en el enorme garaje-no, no, Harry. No es nada.
Harry no preguntó más. Era muy bueno ignorando algunos temas.
-Niall está arriba con la comida-Louis subió y bajó las cejas, sonriendo perversamente y cambiando de actitud.
-No tengo hambre.
-Vamos, Harry, hay una para ti solamente.
Harry frunció el ceño. Se oía música en el piso de arriba, en el salón.
Louis subió delante de él. Antes de llegar, Harry ya sabía de antemano cuántas personas había en la habitación. Eran siete contando a Niall. Seis personas en realidad.
Cuando apareció por el umbral de la puerta junto a Louis sus sentidos fueron invadidos por la mezcla de olores de aquel salón tan amplio (humo, perfume, alcohol,...sangre), por los sonidos de las risas femeninas seductoras y por las vibraciones de deseo que transmitían todos aquellos cuerpos juveniles.
-Harold, ven aquí-lo llamó Niall, rodeado de tres chicas. Dos morenas y una pelirroja-. Estas son mis futuras esposas.
Las tres rieron estúpidamente al unísono. Una de ellas, la pelirroja, se puso el pelo hacia un lado y dejó que el joven rubio le besara y mordiera levemente aquella parte de su cuerpo.
Harry supuso que estaría muy borracha y que aquellos patanes de Niall y Louis les habían alterado un poco la mente a las seis.
Louis rió sonoramente, se sentó en un gran sillón y se echó un poco de whisky en un vaso mientras que una chica de pelo negro y ojos azules y otra de ojos verdes se sentaban en su regazo. Louis miró sus muñecas y luego sus cuellos y se pasó la lengua por los labios.
-Samantha-dijo Niall, refiriéndose a una chica de pelo rubio y tez pálida-, ese de ahí es Harry. Sube con él al piso de arriba, él te cuidará.
Ella lo miró como una pantera, perezosamente de arriba a abajo como si quisiera llevarlo a la cama más cercana del lugar. Harry apoyó la espalda en la pared, inexpresivo.
-Estoy bien, Niall. Hoy no tengo hambre.
-Pero puedes divertirte, Styles.
Harry lo pensó detenidamente. No vendría mal jugar un poco con ella, ¿no?
Pero no quería, a quien quería en su cama era a Gina. No a otra. Tenía que hacer que la tal Samantha lo dejara tranquilo.
Harry la miró y salió del salón. Ella lo siguió, como una autómata.
-¡Ericaaa!-escuchó la voz de Louis, llamando a la criada de la mansión.
Se giró hacia la joven cuando estuvieron en el hall.
-Vaya mierda fiesta, cuando encuentre las bragas me voy-susurró, visiblemente ebria.
Harry puso los ojos en blanco. Cómo le exasperaban aquellas chicas adolescentes americanas.
-Hey, Sammy, Sam,...
-Samantha.
-Como sea. Ahora mismo no eres tú misma, así que vete a casa-le exigió, abriendo la puerta.
Ella titubeó pero obedeció.
Harry cerró de un portazo y se dirigió a subir las escaleras.
-Harreeeh, ¿por qué la has echado?-le gritó Louis.
-Eres un borracho-Niall se rió.
-No,no lo soy.
-Sí, lo eres-dijo la sensual voz de una chica.
Harry se acercó al salón. Gina había entrado por el jardín y estaba de pie al final de la habitación. Su pantalón de cuero negro se ajustaba perfectamente a su perfecto cuerpo y su blusa de encaje la hacía más irresistible aún. Agitó su cabellera rizada como resignándose a lo que decía Louis.
-No estoy borracho.
-Cariño, le preguntaste a Rebecca Black qué venía después del jueves...
-Friday, friday...-Niall musitó la canción y le dio un beso a una de sus chicas mientras reía.
-¿Sabes cuántas calorías tiene ese vaso de whisky?-le preguntó su chica, la del pelo negro y ojos azules.
-¿Sabes cuántas mierdas me importa?-Louis le guiñó el ojo.
Harry sonrió a medias.
-Te mereces un beso, Louis-dijo-...en la mejilla...con un bate de béisbol.
Gina rió y se acercó a él. Harry a sintió su perfume adentrarse por su fosas nasales. Ella cogió su mano y tiró de él.
Harry la siguió hasta la habitación de ella y la besó con desesperación cuando ella cerró la puerta.
La había echado de menos rodeado de tantas chicas sin cerebro.
Gina no dejó de besarlo ni un instante mientras le quitaba la camiseta negra y enredaba sus dedos en su pelo. Harry la alzó de tal forma que ella rodeó su cuerpo con sus piernas. A ciegas, ella lo llevó hacia la cama.
Él se tendió sobre ella y besó su cuello, para detenerse allí. Su mano recorrió su cintura y le sacó el ajustado pantalón de cuero.
-¿Quién es Jane?-susurró ella sin dejar de besarlo.
Harry se detuvo.
-¿Quién?
-Jane-Gina besó su cuello.
-¿Por qué lo preguntas?-él se apartó un poco, para mirarla.
-Porque la has besado.
Harry frunció el ceño.
-No es nadie.
-¿En serio?-Gina alzó una ceja-.Su padre está hablando con Liam ahora mismo. ¿Acaso tienes que llevarla a tu terreno para beneficiarnos? Porque si es así, hazlo.
Harry se incorporó sobre la cama. A veces a ella no parecía importarle nada más en absoluto que el bien de la familia.
-¿Qué?-le preguntó ella.
-No es nada.
-En serio, Harry-Gina se sentó junto a él-.Si esa chica es la clave para no delatarnos, debes ayudarnos.
Harry no contestó, se puso de nuevo la camiseta. Ella lo miró, extrañada. ¿De verdad no se daba cuenta de nada?
-¿Dónde vas?
-A dormir.
-Creí que dormirías conmigo.
Él solo salió de la habitación, cerrando la puerta suavemente tras de sí.
Él era solo un niño y ella ya era una mujer. Jane solo era una humana, y él era algo simplemente letal.
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