lunes, 6 de agosto de 2012

La sangre está en juego.

Narrador 0:
Harry aparcó el Jaguar con un brusco movimiento de muñeca, como si ya lo hubiese hecho millones de veces. Iba en el coche junto a Zayn y detrás se encontraba Niall. No iba a gusto para nada, no soportaba a aquel egocéntrico-narcisista que no paraba de recordarle su maldito pasado. Y no hacía falta que lo hiciera, cualquier cosa ya lo hacía por él. Suspiró una vez más, ya empezaba a creer que suspiraba demasiado.
Bajó del coche con las Ray-Ban puestas y la chaqueta de cuero medio abierta, mostrando una camiseta blanca que hizo atraer demasiadas miradas. Más de las necesarias. No le importaba, total, no se fijaría en nadie de los que estaban allí. Porque no valían la pena.
Esperó unos dos segundos a que Zayn y Niall se bajaran del coche.
Algo iluminó de repente todo el aparcamiento del instituto. Dos figuras altas y esbeltas bajaron de un mini con una bandera del Reino Unido estampada en el techo. Evitó mirarlas mucho. Ya habían hablado suficiente con ellas y Zayn parecía querer "confraternizar" demasiado. Aunque si fuesen listas, que lo dudaba, se alejarían de Zayn lo máximo posible. No era un buen tío, ni siquiera trataba de serlo. Zayn era frío y calculador, era perfecto en cualquier cosa y nunca vacilaba en nada. No se equivocaba, jamás. No existía aquel verbo en su diccionario. Igual que no existía la palabra "amabilidad" en el de Harry.
No pudo resistirse a echarle una ojeada a la morena. Quería saber...Sí, estaba diferente. No hablaba con el ánimo y el aire de superioridad del día anterior. Era como si se le hubiesen bajado los humos de golpe. Parecía que no había dormido bien. Y lo comprendía.
Él lo había visto. Aquella bestia había intentado matarla en el bosque que rodeaba su nueva casa. Tuvo que reconocer que la joven había tenido agallas, había corrido como nadie y no se había rendido. Incluso se había parado a contemplar los ojos del animal. Y si Liam no hubiera estado arreglando un poco la verja de la mansión y no hubiese oído sus gritos probablemente estaría muerta.
Harry lo había visto desde la ventana y se había puesto en alerta, al igual que sus hermanos y Gina, pero Liam le había prohibido ir a ayudar puesto que estaba débil y aún no había comido. A esas horas de la noche seguía hambriento.
Pero ya no. Ahora estaba bien.
Zayn le guiñó un ojo a la rubia. Niall solo les sonrió amablemente. Harry se limitó a ignorar al resto del mundo.
Había discutido con Gina el día anterior y no estaba de humor, para variar. Sabía que la joven, aunque era tropecientos años mayor que él, era un "espíritu libre" que no quería ataduras pero... ¿tenía que comportarse de esa forma?¿Tenía que acostarse con medio mundo y siempre volver a su cama como si no hubiese pasado nada?¿Por qué lo hacía? Tal vez porque sabía que él la perdonaría una y otra vez.
-Harreeeh-lo llamó Louis por millonésima vez.
-¿Qué?
-Llevas todo el día callado: en clase, en los pasillos, en Educación Física, ahora comiendo...-lo recriminó frunciendo el ceño-. ¿Qué demonios te pasa?
-Ni siquiera tú eres tan serio-puntualizó Niall.
-Estoy bien-odiaba ser el centro de atención y en aquel maldito instituto lo era todo el tiempo.
-¿Sigues teniendo...hambre?-le preguntó Liam, tal vez preocupado.
-No, no...Estoy bien.
-Está bien-intervino Zayn-, dejadlo en paz, sigue pensando en ella.
Harry alzó la vista hacia él. Los ojos verdes azulados le centellearon un instante. Zayn parecía satisfecho de cabrearle en menos de una milésima de segundo.
Harry no contestó a su provocación. Estaban en el comedor y medio mundo los miraba. Giró la cabeza hacia otro lugar que no fuera la visión de sus cuatro hermanos, si podían llamarse así.
Vio al tal Jace. Un deportista nato, rubio de ojos verdes. Parecía el popular del instituto puesto que estaba rodeado de muchas animadoras y compañeros vestidos con chaquetas de universidad americanas."Anda...el sitio perfecto para Malik", pensó. Malik era el apellido real de Zayn, es decir, antes de formar parte de aquella familia. El suyo era Styles.
Jace, al que había tenido la "suerte" de conocer en Educación Física, lo miró desde su mesa. Se había propasado con la chica de los labios rojos el día anterior. Pero eso ya lo había solucionado Liam.
Jace le dirigió una mirada de complicidad, de rendición o de respeto. Como si ambos tuviesen un acuerdo, un secreto.
Harry se cruzó con la mirada de la joven del pelo marrón claro. Ella lo miraba, ausente. Parecía no darse cuenta. Él cayó en la cuenta de que la chica aferraba un móvil en su mano y lo tenía próximo a su oreja. Hablaba por teléfono.
Harry apartó la mirada un instante. Odiaba el instituto. Solía gustarle antes de todo aquello, pero ahora lo odiaba con todas sus fuerzas. Odiaba Nueva York.
Suspiró por milésima vez. La chica de antes... ¿Jane? ¿Era Jane? Sí. Así se llamaba, Zayn lo había dicho. Jane se levantó precipitadamente de la mesa en la que comía junto a su amiga y otras dos personas más. Una de ellas debía ser su hermano, por el parecido de ambos. El chico se levantó a detenerla pero ella se deshizo de él con solo una mirada. Fue Jace quien la siguió.
Debía de ser una consentida de narices, eso estaba claro. ¿Pero qué le habría podido pasar? Ni siquiera había bailado en Educación Física. No había flirteado con ningún imbécil de los deportistas y no abrió la boca en clase de Francés, y parecía que se le daba bien. ¿Y si sabía...?
-Eh, eh, Harold-lo llamó ahora Liam-. Ve tras ella.
-No.
-He dicho que vayas.
-¿Ahora eres mi padre, Liam?-Harry no alzó la voz.
-No pretendo serlo pero quiero que vayas. El idiota ese la ha seguido.
Harry no le miró. Siguió mirando hacia otro lado, sin inmutarse.
-Bueno...puedo ir yo-susurró Niall.
-No.
-Da igual-dijo Zayn-, si le pasa algo...yo puedo consolar a la rubia. A Jessica.
-Zayn...-comenzó Liam.
-Ya, ya sé..."No juegues con ellas solo para tus fines egoístas y obedece si no quieres blablabla...".Está bien Liam, relájate...El pequeño Harry no lo está pasando bien.
-¿De qué hablas?-preguntó Harry mirándolo por segunda vez.
Zayn se encogió de hombros y adoptó una actitud indiferente.
-Deberías pasar de Gina de vez en cuando, no te hace bien.
-Métete en tus asuntos.
-Tranquilo, no me interesa tu vida lo más mínimo.
-Bien.
-Genial. Ahora obedece a Liam y sé bueno.
Harry gruñó por lo bajo pero no se movió. Quería partirle la cara a Zayn.
-No soy su niñera.
-Tengo un acuerdo con su padre, y sabes lo que implica eso-sentenció Liam.
-Sí, y no me interesa lo más mínimo.
-Oye, Ha...Styles-Zayn parecía cabreado ahora-, gracias a ese acuerdo podemos vivir aquí y tú estás protegido así que mueve el trasero y sigue a la jodida chica.
Harry alzó una ceja.
-¿Usas como excusa el acuerdo para ligar con la rubia, Zayn?-dijo su nombre de forma despectiva.
-Lo que yo haga o deje de hacer no es de tu puta incumbencia.
Estaba sentado sobre el respaldo de la silla y las chicas que había detrás no habían parado de reírse tontamente.
-Basta-dijo Louis examinando una zanahoria con detenimiento-.No recuerdo el sabor de esta cosa.
-Sabe a zanahoria-dijo Niall mirándole como si estuviera loco.
-¿Acaso me metía yo en cómo sabían tus patatas?
-No-Niall bajó la cabeza.
-Pues chitón, rubiales. Nunca recordaré cómo sabe esta cosa.
-Pruébala-sugirió Harry, sarcásticamente.
Louis la olió.
-Harold, no me tientes.
-Vamos, toda la cafetería te está mirando-le dijo Niall-.Eres el único que ha pedido comida de los cinco.
Nadie comía. Solo bebían Coca-Cola.
-Me meto en mi papel, eso es lo que hay que hacer, ¿no,Liam?
Liam puso los ojos en blanco. Harry sonrió a medias.
-Si no quieres ir,Harry,iré yo-dijo Liam de repente.
Ahora fue Harry el que se encogió de hombros.
-Se acabó, Styles, o vas o te la cargas-le soltó Zayn.
Harry levantó la cabeza hacia él y lo miró desafiante. Zayn se acercó a él y lo miró fijamente a los ojos, apoyando las manos sobre la mesa.
-Arregladlo vosotros, la idea no fue mía.
-Por tu maldita culpa estamos en esta ciudad-Zayn lo miraba con cara asesina.
Si antes los miraban ahora todo el mundo parecía estar al borde de su silla. Nadie comía.
-Deja de llamar la atención, Malik-Harry no pestañeó-.Ve, lígate a la rubia y déjame en paz.
-Lo haré.
Sonrió maliciosamente. Esa sonrisa no le gustaba a Harry. Zayn se alejó de ellos y se acercó a la mesa de las chicas.
Jessica alzó la mirada hacia él, mirándole a través de sus largas y espesas pestañas. Estaba visiblemente nerviosa por la repentina marcha de su amiga pero en cuanto vio a Zayn adoptó una actitud muy diferente.
El chico habló unos instantes con ella, y entre indirectas que merecían ser llamadas "directas" en toda regla se intercambiaron los teléfonos móviles. Jessica parecía ser la envida de todo el instituto, más de lo habitual.
-Es mía-declaró Zayn cuando llegó a la mesa de nuevo.
-¿Dónde pone tu nombre, tipo duro?-le preguntó Louis desistiendo en averiguar a qué sabía una zanahoria.
-¿La quieres para ti o algo?
-No, pero me gustan sus ojos.
-Joder, Louis, ¿en serio?-Zayn no parecía creerle.
-¿Qué?
-Tiene un pelo genial, un culo genial y un par de...
-Lo pillamos, Zayn-lo interrumpió Liam-. Raro que te guste una chica así.
-No me gusta, me es útil que es distinto. Mira a tu alrededor y observa...no hay más como ellas.
-Harry-dijo Louis ignorando a Zayn-, si de ti dependiera, Jane estaría muerta ya.
Harry no se inmutó. Tenía razón.
-Es algo muy normal en él...-murmuró Zayn.
-¿Qué dijiste?-Harry parecía tenso.
-Que es algo normal en ti.
-¿El qué?
-Dejar morir chicas adolescentes.
Harry apretó la mandíbula y los puños y se levantó de golpe.
-Repite eso y será lo último que digas.
-Se supone que no debemos llamar la atención-dijo Niall mirando a su alrededor.
Toda la cafetería los estaba mirando de nuevo, incluyendo a las cocineras. Jessica los estaba mirando.
-Da igual, Niall, Harry no me hará nada-Zayn le devolvió la mirada al joven-.Eres un cobarde, y apuesto lo que sea a que temes acercarte a esa chica porque tienes miedo de que se enamore de ti y no saber qué hacer.
-Se enamorará de mí, lo sé.
-¿Ahora vas de modesto, hermanito?-dijo Zayn, con sarcasmo-.Si lo consigues, avísame.
-No caeré en tu juego, Zayn.
-No, no caerás porque no vais a hacer nada-intervino Liam, levantándose también-.Solo te pido, Harry, que seas amable con ella. Su padre también nos ayuda, ¿entendido?
Liam los miró a ambos. Hasta que no asintieron, de mala gana, no cogió su mochila y se fue.
-Vale, ahora que papi se ha pirado-comenzó Zayn-, ¿qué te parece si hablamos de mujeres y apuestas?
Harry lo miró detenidamente. ¿Qué se supone que quería apostar Zayn? ¿Acaso no lo tenía todo ya?
-¿Qué quieres?
-Tú consigues a la morena, yo a Jessica...jugamos un poco con ellas y cuando no sirvan pues adiós.
-No.
-¿Por qué?
-Porque no la quiero. No me sirve ya de antemano.
-Vamos, Styles...tendrás que poner celosa a Gina.
Harry pareció vacilar. Había dado en el clavo.
-Si consigues a Jane, se me ocurrirá algo para que Gina deje de comportarse como una zorra contigo y si no la consigues...
-Esa opción no existe.
-Pero si no la consigues tú te quedas con Perrie.
-¿Flipas?
-Sí, flipa-murmuró Louis.
-Creo que es un buen trato-dijo Niall.
Zayn esperó la respuesta de Harry. Este se lo pensó unos minutos. No tenía nada que perder. Jane sería fácil y Liam estaría contento. ¿No dijo alguna mierda de ser amable o algo así? Pues ya estaba.
-Bien. Pero no juegues sucio, Malik o habrá sangre.
-¿Sangre? Me gusta.

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